Belleza en bruma: el aliado de última hora
Las formulaciones en bruma, que son una auténtica tendencia, adquieren todo su protagonismo cuando se trata de “ponerle el turbo” a la rutina cosmética. Además de la rapidez que supone su aplicación en forma de spray, proporcionan un efecto frescor y revitalizante capaz de reactivar las epidermis más apagadas. Sus fórmulas, a base de aguas enriquecidas y activos de alto poder hidratante (péptidos, vitaminas) y tónicos (aceites esenciales) suponen un auténtico “combustible” para la piel. Una de las opciones más innovadoras es Skin Cell Boosting, de M2 Beauté, un serum en formato bruma que consigue regenerar, fortalecer, revitalizar, energizar y reforzar la piel en un tiempo récord. Está formulado a base de activos nanotecnológicos (péptidos de cobre y vitaminas del grupo B) y agua ultrapura. Otra novedad es Restore Face Mist, de Apoem, una bruma facial anti-contaminación y anti-toxinas, que hidrata y repara a la vez que actúa como escudo de defensa, e incorpora aguas cosméticas de distinto tipo (de rosa y lavanda, con bioflavonoides) combinadas con aceites esenciales.
Estos productos tienen la peculiaridad de que se aplican en muy poca cantidad (solo 2-3 pulverizaciones a unos 20-30 cm del rostro, en sentido vertical), y actúan como auténticos multiusos:
⊕ Por la mañana, sobre el rostro limpio y desmaquillado, como primer paso de la rutina facial, para preparar la piel.
⊕ Por la noche, para calmar y ayudar a recuperar la epidermis (especialmente recomendados en los casos de cicatrices, quemaduras leves o acné, por su efecto regenerante).
⊕ Sobre una mascarilla facial, para intensificar los resultados.
⊕ Sobre el maquillaje, para ayudar a fijarlo y prolongar su duración.
⊕ Y, lo que es especialmente importante en esta época del año, en cualquier momento del día o de la noche, para recargar la piel de energía o antes de un evento, como método exprés para conseguir una tez más luminosa y descansada.

