Con el estallido del chupinazo este 7 de julio, Pamplona se sumerge en una de las celebraciones más multitudinarias y bulliciosas de España. Sin embargo, más allá del entusiasmo, hay un factor que pasa desapercibido pero puede tener consecuencias: el exceso de ruido. Desde los fuegos artificiales hasta las verbenas y charangas, los niveles acústicos durante San Fermín pueden alcanzar picos superiores a los 120 decibelios, lo que supone un riesgo para la salud auditiva de los asistentes.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en Navarra hay unas 16.000 personas que ya conviven con algún grado de pérdida auditiva. Los expertos advierten que la exposición prolongada al ruido, habitual en fiestas de este tipo, no solo puede empeorar casos existentes, sino también provocar síntomas en personas sin diagnóstico previo.
Entre las molestias más comunes se encuentran los pitidos, zumbidos (acúfenos), sensación de oído taponado o una leve pérdida de audición, especialmente tras acudir a eventos con alto volumen. Aunque en muchos casos estas señales desaparecen en pocas horas, su persistencia podría indicar daños auditivos serios.
“Las fiestas populares como San Fermín combinan múltiples fuentes de ruido intenso en espacios muy concurridos. Aunque uno no lo perciba como algo peligroso en el momento, el oído sí lo sufre. Si tras un concierto aparecen pitidos o se nota una leve sordera, es muy probable que haya habido una sobreexposición al ruido”, explica Ingrid Rubio, directora de Audiología en Aural Centros Auditivos.
“Escuchar ese tipo de señales y actuar rápido es clave para evitar daños permanentes.”
¿Cuándo acudir a un especialista?
Aural Centros Auditivos señala que hay síntomas que no deben pasarse por alto tras una exposición prolongada al ruido, como los acúfenos persistentes, la dificultad para seguir conversaciones en ambientes ruidosos, o una hipersensibilidad auditiva inusual. Si estas molestias se mantienen más allá de 24 o 48 horas, se recomienda una revisión con un especialista para descartar lesiones internas o pérdidas auditivas.
Claves para proteger tu audición durante San Fermín
Disfrutar de las fiestas no tiene por qué estar reñido con la salud auditiva. Estas son algunas recomendaciones de los profesionales de Aural:
- Usar tapones para los oídos durante los eventos más ruidosos, como conciertos o el chupinazo.
- Hacer pausas auditivas alejándose del ruido cada cierto tiempo.
- Proteger especialmente a niños y personas mayores, más sensibles al impacto acústico.
- Realizar una revisión auditiva tras varios días de exposición continua al ruido.
“La audición también necesita descansar. Igual que te hidratas o te pones protector solar, proteger tus oídos debería formar parte del kit básico de cualquier fiesta popular”, concluye Ingrid Rubio.
Con un enfoque responsable, es posible vivir los Sanfermines al máximo sin comprometer una capacidad tan vital como la audición.





