“Desde hace unos meses estoy tomando vitamina D porque escuché que es buena para los huesos y la inmunidad. La compré por internet porque era más barata y decía ser natural. No he consultado con ningún médico ni me he hecho análisis. ¿Existe algún riesgo al tomarla así por mi cuenta? ¿Es más recomendable adquirirla en la farmacia y no en otras tiendas?” Nos escribe… Mercedes R. (Jerez de la Frontera)
Efectivamente, la vitamina D es esencial para el buen funcionamiento del organismo. Su función principal es favorecer la absorción de calcio y fósforo, contribuyendo a mantener unos huesos fuertes y prevenir enfermedades como la osteoporosis. Además, desempeña un papel clave en el sistema inmunológico, la función muscular y diversos procesos metabólicos.
A diferencia de otras vitaminas, la vitamina D es liposoluble, lo que significa que se acumula en el organismo y no se elimina fácilmente. Por esta razón, tomarla en exceso o sin control puede provocar toxicidad, manifestándose con niveles elevados de calcio en sangre. Esto puede dañar los riñones, provocar cálculos, afectar el corazón e incluso causar calcificación de tejidos blandos.
Suplementación adaptada
En cuanto a las dosis recomendadas, para adultos sanos suelen estar entre 600 y 800 UI al día. En personas con déficit diagnosticado, un médico puede indicar dosis más altas, entre 1.000 y 4.000 UI diarias, e incluso pautas semanales o mensuales en casos específicos. Sin embargo, superar los 4.000 UI al día de forma prolongada sin supervisión médica puede aumentar significativamente el riesgo de efectos adversos. Por ello, es fundamental que la suplementación se adapte a cada persona, idealmente después de medir los niveles de vitamina D en sangre.
Siempre en farmacia
Al respecto, el Ministerio de Sanidad emitió una alerta sobre los riesgos de la hipervitaminosis D, y en julio, en Baleares, 16 personas fueron hospitalizadas tras consumir un suplemento defectuoso, lo que evidencia los peligros de tomar vitamina D sin control sanitario. Por estas razones, siempre se recomienda adquirir la vitamina D en farmacia, ya que los productos de farmacia están regulados, garantizan la dosis indicada y cumplen normas de calidad y seguridad. Al contrario que los suplementos comprados por internet o en tiendas no autorizadas, que pueden contener dosis incorrectas o incluso sustancias no seguras, aumentando el riesgo de sobredosis inadvertida. En resumen, la vitamina D es muy beneficiosa para la salud, pero el exceso puede ser perjudicial.
3 reglas para un uso seguro
- Consultar con un profesional de la salud antes de iniciar la suplementación.
- Adaptar la dosis a las necesidades individuales y, de ser posible, tras realizar análisis de sangre.
- Adquirir los suplementos únicamente en farmacias o establecimientos autorizados.





