Sarcomas

¿Qué es un sarcoma?

Un sarcoma es un tumor maligno y un tipo raro de cáncer que se presenta en adultos, niños y adolescentes. Los sarcomas comprenden una familia compleja de cánceres que cubren una amplia variedad de enfermedades distintas que se clasifican en dos áreas amplias: tejidos blandos y huesos. 

El sarcoma de hueso u osteosarcoma es un tipo de cáncer de hueso . A menudo, otro tipo de cáncer se diseminará a los huesos en las etapas posteriores. En el sarcoma de hueso, el cáncer comienza en el hueso.

Los sarcomas de tejidos blandos pueden aparecer en grasa, músculos, vasos sanguíneos, tejidos profundos de la piel, cartílagos, tendones y ligamentos.

¿Cuáles son los síntomas?

El dolor es el síntoma más común del sarcoma, así como también hinchazón y sensibilidad (debido a un tumor en o cerca de una articulación) o dificultad con el movimiento normal. Otros síntomas pueden incluir fatiga, fiebre, pérdida de peso y anemia. Además, la presencia de un bulto indoloro que eventualmente podría volverse doloroso es algo que un oncólogo debe verificar.

Causas

En muchos casos, los médicos desconocen la causa del sarcoma. Suelen ocurrir de forma esporádica, con poca o ninguna historia familiar.

Sin embargo, los investigadores han identificado algunos posibles factores de riesgo.


Factores de riesgo

No se puede relacionar ningún factor atribuible específico para causar sarcomas de tejidos blandos o huesos. Sin embargo, existen algunos factores que podrían aumentar las posibilidades de desarrollar sarcomas de tejidos blandos:

  1. Exposición a radiaciones ionizantes
  2. Exposición a ciertos productos químicos (como arsénico, cloruro de vinilo, herbicidas que contienen ácidos fenoxiacéticos y conservantes de madera que contienen clorofenoles)
  3. Antecedentes familiares (presencia de enfermedades hereditarias que incluyen síndrome de Gardner, neurofibromatosis o síndrome de Li-Fraumeni)
  4. Exposición al Agente Naranja

Diagnóstico

Si hay signos y síntomas de sarcoma, su médico puede ordenar algunas pruebas por imágenes. Estos incluyen radiografías simples, tomografías computarizadas, ecografías, resonancias magnéticas o incluso PET o gammagrafías óseas. La prueba seleccionada depende de la ubicación del bulto.

Una vez realizadas las pruebas de diagnóstico por imágenes, se necesita una biopsia para confirmar el diagnóstico de sarcoma. Esto se puede realizar como una biopsia con aguja o una biopsia quirúrgica.

Es posible que se requieran biopsias quirúrgicas para algunos tumores, especialmente sarcomas óseos y sarcomas grandes de tejidos blandos.

La muestra tomada durante la biopsia es procesada y revisada por el patólogo. A veces, pueden ser necesarias más pruebas moleculares para establecer el diagnóstico.

Una vez que se hace un diagnóstico de sarcoma, es posible que se requieran más investigaciones por imágenes para completar la estadificación del cáncer. Esto ayuda a evaluar el pronóstico del paciente.

Tratamiento del sarcoma de tejido blando

Según el diagnóstico y la estadificación, el equipo recomendará el tratamiento adecuado. Las posibles modalidades de tratamiento incluyen cirugía, quimioterapia y radioterapia. El tratamiento lo decide un equipo multidisciplinario que incluye especialistas de todos los campos involucrados en el manejo del paciente.

Radioterapia

La radioterapia utiliza radiación ionizante para erradicar las células cancerosas. A menudo se usa como tratamiento adyuvante en apoyo de la cirugía para reducir aún más las recurrencias locales del sarcoma. 

Cuando está justificado, generalmente se administra después de la cirugía cuando se identifican los factores de riesgo de recurrencia, aunque a veces se puede administrar antes de la cirugía. Después de la cirugía, los hallazgos quirúrgicos y patológicos se analizan en una junta de tumores multidisciplinaria para identificar los factores de riesgo de recurrencia y la necesidad de radioterapia adyuvante.

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de medicamentos administrados sistémicamente ya sea en una vena (por vía parenteral) o por vía oral para tratar el cáncer. Estos medicamentos ingresan al torrente sanguíneo y llegan a todas las áreas del cuerpo, lo que hace que este tratamiento sea útil para el cáncer que se ha diseminado (hecho metástasis) a otros órganos.

Según el tipo y el estadio del sarcoma, la quimioterapia se puede administrar como tratamiento principal, como adyuvante (adicional) a la cirugía o como terapia neoadyuvante (antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor).

La elección de la quimioterapia depende en gran medida del tipo de sarcoma y, por lo general, consiste en una combinación de varios medicamentos contra el cáncer. La necesidad de quimioterapia se discutirá en una junta de tumores multidisciplinaria, sobre la base de las investigaciones y los informes patológicos disponibles.

Si usted o un ser querido muestra algún síntoma potencial de sarcoma o cree que puede estar en riesgo, busque el consejo médico de su médico de inmediato.