La prevención del ictus pasa, en gran medida, por identificar y controlar a tiempo factores de riesgo como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad o el sedentarismo.
Con este objetivo, el Hospital de Sant Pau participa en la campaña “Mi farmacia, mi salud. Todos contra el ictus”, impulsada por el Col·legi de Farmacèutics de Barcelona (COFB), Sandoz y la Fundació Ictus, con la colaboración de OMRON.
Coincidiendo con el Día Mundial del Ictus, la unidad móvil de la campaña estará instalada los días 28 y 29 de octubre en los Jardins d’Elx de Barcelona, donde se realizarán pruebas gratuitas para evaluar el riesgo vascular y ofrecer consejo sanitario.
Hasta el 70% de los ictus podrían prevenirse
El ictus continúa siendo una de las principales causas de discapacidad adquirida en adultos y afecta cada año a más de 13.000 personas en Cataluña.
“El objetivo final es contribuir a reducir el impacto de esta enfermedad, que actualmente es la primera causa de discapacidad adquirida en la edad adulta y también la primera causa de muerte en mujeres y la segunda en hombres. Es un problema sociosanitario de primer nivel”, explica el Dr. Pol Camps, coordinador de la Unidad de Ictus de Sant Pau.
“Hasta el 70% de los casos, con un buen control de los factores de riesgo vascular, como la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad o el sedentarismo, podrían prevenirse. Por esta razón es tan importante que los ciudadanos conozcan cuáles son estos factores de riesgo, cómo se controlan y a qué médicos deberían consultar para poder realizar dicho control”, destaca.
Cinco pasos para conocer el riesgo vascular
La unidad móvil ofrecerá un circuito gratuito dividido en cinco estaciones.
En primer lugar, se realizará una medición de la presión arterial y el pulso, junto con la detección de fibrilación auricular mediante tensiómetros con electrocardiograma.
Después se llevará a cabo una evaluación antropométrica, con control de peso, talla y perímetro abdominal.
La tercera estación incluirá una analítica básica, con determinación del perfil lipídico y de la glucemia o hemoglobina glicosilada.
Posteriormente, se calculará de forma individualizada el riesgo cardiovascular mediante el índice SCORE2, una herramienta utilizada para estimar la probabilidad de sufrir un episodio cardiovascular, como un infarto o un ictus, en los próximos diez años.
Por último, cada participante recibirá consejo médico y farmacéutico personalizado y, cuando se detecten parámetros alterados, podrá ser derivado de forma coordinada a Atención Primaria o a los hospitales de referencia.
Farmacéuticos, médicos y neurólogos, trabajando juntos
Esta es la segunda edición de la campaña, que recorrerá cinco municipios de la provincia de Barcelona con seis paradas.
En cada ubicación participará un equipo multidisciplinar formado por farmacéuticos voluntarios, médicos de Atención Primaria y neurólogos, con el objetivo de acercar la prevención a la ciudadanía.
El presidente del COFB, Jordi Casas, afirma que “acercamos servicios de salud y cribado a la población damos un paso más en la integración del sistema sanitario y en la prevención y detección precoz del ictus. El trabajo conjunto y coordinado entre farmacéuticos, médicos de AP, neurólogos y hospitales es la mejor demostración de que la colaboración entre agentes sanitarios es clave para detectar factores de riesgo a tiempo, mejorar la calidad de vida de las personas y contribuir a la sostenibilidad del sistema sanitario”.
Prevenir antes de que aparezca el primer síntoma
Uno de los principales objetivos de la campaña es mejorar el conocimiento sobre los factores de riesgo y sobre los propios síntomas del ictus.
El Dr. Pol Camps advierte de que “una parte importante de la población no está familiarizada con los síntomas del ictus ni los factores de riesgo vascular más asociados”.
Y añade: “Sant Pau hace muchos años que somos un centro terciario de ictus, con capacidad para abordar casos de alta complejidad y ofrecer los tratamientos disponibles, tanto en la fase aguda como en la prevención secundaria. Estamos muy implicados en iniciativas de concienciación ciudadana y en colaborar con entidades para trasladar este conocimiento a la población”.
Por su parte, Esther Duarte, directora de la Fundació Ictus, recuerda que “el ictus es una emergencia médica que puede afectar todo el mundo: 1 de cada 4 personas sufrirá uno a lo largo de su vida. Pero también un dato esperanzador: hasta el 90 % de los ictus podrían prevenirse actuando sobre los factores de riesgo. Por ello la campaña es tan relevante, porque realiza la prevención en la calle y permite que cada persona conozca el estado de algunos indicadores de su salud relacionados con el riesgo de ictus y reciba orientación profesional según los resultados”.
La farmacia comunitaria, un punto clave para detectar riesgo
La proximidad de la farmacia comunitaria permite identificar factores de riesgo, resolver dudas y reforzar hábitos de prevención.
“En Sandoz creemos que la prevención y la detección precoz son cruciales para reducir el impacto del ictus y mejorar la salud de las personas. La farmacia comunitaria, por su cercanía y accesibilidad, tiene un papel clave, ayudando a concienciar a la población sobre los factores de riesgo y favoreciendo una actuación precoz. La campaña demuestra el valor de la colaboración entre todos los agentes del sistema sanitario para acercar la salud a los ciudadanos y generar un impacto real en la prevención”, afirma Jaime Ponsa, Retail Head de Sandoz Iberia.
