4. No es necesario limitar los grupos, la persona con Alzheimer también puede participar de las actividades habituales de los amigos y familia. No debemos
entrar en conflicto por su manera de vestir pero, con mano izquierda, debemos procurar que se vista de forma adaptada al entorno y vaya al barbero o la
peluquería, si es posible. El exceso de estímulos puede provocar ansiedad. La ansiedad se manifestará en forma de ganas de irse o en mal humor. Para gestionar la ansiedad lo más adecuado es separarlas físicamente de donde estaban (no es necesario salir de la sala: con ocupar otro asiento sería suficiente) y hacer alguna actividad relajada. Por ejemplo, leer un libro o una revista, jugar una partida de dominó, etc.
5. De la presencia de personas que no ve frecuentemente puede resultar que la persona afectada no reconozca o no se acuerde de los nombres o de quién son.
Debemos procurar no hacerle evidente el síntoma, no insistir en que ya lo/la conoce. «Es José», sencillamente. No reconocer a alguien es un síntoma más de la
enfermedad.
6. ¡IMPORTANTE! Debemos vigilar la comida y la bebida. A menudo, las personas con Alzheimer no detectan las sensaciones de sed, de hambre o, por el contrario, la sensación de estar llenos. Debemos procurar que estén bien hidratados y coman adecuadamente. En las comidas, recomendamos bebidas con 0% contenido de
alcohol ya que éste puede tener un efecto adverso con la medicación: fármacos como los antidepresivos o los antipsicóticos potencian el efecto del alcohol.
7. Procuremos vigilar y mantener la regularidad en las deposiciones y los hábitos de micciones: el cambio de rutina podría hacer que se olvide.
8. Debemos intentar mantener la actividad cognitiva y física habituales. Leer, jugar, pasear, pintar, bailar… También se debe procurar mantener los mismos horarios en cuanto a la medicación y al reposo.
9. Es muy importante que, en la playa o en espacios abiertos, estén constantemente acompañados. Dejarlos pasear solos o hacerles esperar fuera de una tienda, por ejemplo, genera un riesgo muy alto de pérdida por desorientación, debido al exceso de estímulos.
10. Debemos mantener la distancia entre la persona con Alzheimer y las posibles causas de estrés. Es bueno tener pensadas actividades como dibujos para colorear o libros que les interesen, etc. También es recomendable intercalar espacios de descanso entre comida y cena, por ejemplo. Y sobre todo, si la persona con demencia desconecta de la conversación o deja de participar, es importante que respetemos esta pausa sin dejar de estar atentos a sus necesidades.
Las vacaciones deben serlo para todos. El cuidador principal debe dejarse ayudar y es importante organizarse para que no recaiga todo constantemente en la misma persona. El descanso y el disfrute, así como sentirse amado, son necesarios tanto para las personas con Alzheimer como para sus cuidadores.

