La tenista española Paula Badosa se ha visto obligada a renunciar tanto al Mutua Madrid Open como al Máster de Roma tras confirmarse que sufre una fractura por estrés en la vértebra lumbar L4, un tipo de lesión conocida como espondilólisis, que puede estar asociada también a una hernia discal a nivel L4-L5.
Esta afección afecta una parte específica del arco vertebral, sometida a un gran esfuerzo en deportes de alta exigencia como el tenis, donde los movimientos repetitivos de rotación y flexión-extensión del tronco generan un desgaste constante. Aunque tradicionalmente se consideraba una dolencia típica de adolescentes deportistas en pleno desarrollo óseo, en los últimos años su diagnóstico se ha hecho más frecuente también en atletas profesionales adultos, en parte por el aumento en la intensidad de los entrenamientos y por el uso extendido de técnicas de diagnóstico avanzadas.
Tratamiento clásico vs. exigencias del deporte profesional
Según la Sociedad Española de Columna Vertebral (GEER), el enfoque convencional para tratar la espondilólisis pasa por un tratamiento conservador que incluye reposo absoluto, interrupción total de la actividad física, y el uso de una ortesis lumbar rígida. Este proceso de recuperación tiene como objetivo permitir que la fractura consolide correctamente y suele requerir un mínimo de tres meses de inactividad.
Sin embargo, en el ámbito del deporte de élite, donde la presión por el regreso a la competición es constante, este planteamiento muchas veces se adapta. En estos casos, los especialistas recurren a protocolos personalizados, combinando fisioterapia especializada, ejercicios de fortalecimiento lumbar, y ajustes en la carga de entrenamiento, buscando una recuperación funcional sin comprometer la integridad de la estructura ósea.
Además, en algunos deportistas de alto rendimiento se incorporan terapias regenerativas, como la aplicación de factores de crecimiento o células madre, así como técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas que buscan estabilizar la lesión sin limitar la movilidad de la columna. Estas estrategias están orientadas a acortar los plazos de recuperación y a facilitar un retorno progresivo a la competición en condiciones de seguridad.
Una recuperación aún en curso
Badosa, que ya ha enfrentado diversos problemas físicos en las últimas temporadas, sigue trabajando bajo supervisión médica especializada con el objetivo de recuperarse plenamente y volver a competir al más alto nivel. Aunque no se ha fijado una fecha exacta para su regreso, su entorno confía en que el tratamiento permita una reincorporación sólida y sostenida al circuito internacional.





