La astenia primaveral se caracteriza por una sensación temporal de agotamiento y falta de vitalidad que aparece al inicio de la primavera, causada principalmente por el incremento de las horas de luz solar y las variaciones ambientales características de esta época del año.
Entre los factores que desencadenan la astenia primaveral están la alteración del ritmo circadiano: El aumento de horas de luz solar afecta directamente al reloj interno del organismo, generando un desequilibrio temporal en los ciclos de sueño-vigilia; los cambios hormonales: La exposición prolongada a la luz del día puede modificar los niveles hormonales, especialmente de melatonina y serotonina, dos hormonas esenciales que regulan el descanso y el estado emocional; las variaciones metabólicas: La primavera suele implicar una mayor actividad física después del reposo invernal, exigiendo al cuerpo un esfuerzo adicional que puede traducirse en sensación de agotamiento; factores ambientales: Cambios frecuentes de temperatura y presencia de alérgenos como el polen incrementan la sensación de malestar y fatiga.
Síntomas frecuentes
- Cansancio constante y somnolencia diurna, a pesar del descanso.
- Dificultad para concentrarse y mantener la atención.
- Alteraciones en los patrones del sueño, con insomnio ocasional o despertares frecuentes.
- Cambios emocionales, con tendencia al desánimo o la irritabilidad.
- Dolores musculares o cefaleas leves pero persistentes.
Claves naturales para combatir la astenia primaveral
Para aliviar estos síntomas y favorecer una adaptación más cómoda a la primavera, la doctora Sonia Clavería, médica de Familia del Departamento Técnico de noVadiet, propone seguir algunos sencillos consejos:
- Mantener una rutina diaria regular: Organizar el día con horarios fijos ayuda al cuerpo a sincronizarse mejor con el nuevo ritmo estacional. Acostarse, levantarse y comer a la misma hora diariamente facilita una transición más rápida.
- Incorporar actividad física moderada: Ejercicios como pasear, yoga o nadar incrementan la vitalidad y estimulan la producción de hormonas del bienestar (endorfinas, serotonina y dopamina), reduciendo el estrés y mejorando el estado de ánimo.
- Alimentarse de forma equilibrada: Una dieta rica en frutas, verduras, proteínas saludables y cereales integrales fortalece el organismo. Además, los alimentos antioxidantes ayudan a combatir el estrés oxidativo asociado al cansancio.
- Aprovechar suplementos naturales: La jalea real, conocida por sus propiedades energizantes, y las vitaminas del grupo B (especialmente B1, B6 y B12) junto con vitamina D, pueden ser aliados perfectos para reforzar la energía física y mental durante la primavera.
- Incrementar la exposición solar de manera progresiva: Pasar tiempo al aire libre, aumentando paulatinamente la exposición al sol, favorece una adaptación suave a las nuevas condiciones ambientales.
- Mantener una hidratación constante: Beber suficiente agua ayuda a regular funciones vitales del cuerpo, facilitando la eliminación de toxinas y combatiendo eficazmente la fatiga.





