Pídela en tu farmacia

TU REVISTA 100% GRATIS

Introduce tu C.P. y localízala:

Revista Abierta

Pídela en tu farmacia

TU REVISTA 100% GRATIS

Introduce tu C.P. y localízala:

Revista Abierta
Home EnfermedadesDermatológicas La dermatitis atópica, una enfermedad occidental

La dermatitis atópica, una enfermedad occidental

por Redacción Consejos

Medioambiente y genética se entrecruzan en los orígenes de esta enfermedad crónica que se caracteriza por ser eminentemente infantil

La dermatitis atópica, también llamada eczema atópico, constituye uno de los trastornos cutáneos más comunes de los que afectan a la población infantil occidental. De hecho, aproximadamente el 20% de los lactantes la padece y entre un 5% y un 15% de niños en edad escolar se ven afectados por ella. Si normalmente la enfermedad remite conforme los niños van creciendo, todavía hoy nos seguimos encontrando con cifras que rondan el 6,2% de afectados en edad adolescente en España, y entre un 2 y un 10% de afectados adultos en el mundo. Aunque efectivamente se de en todo el mundo, los investigadores aseguran que es más propia de climas templados y áreas urbanas.

Del grupo de las atópicas

Este tipo de dermatitis pertenece al grupo de enfermedades denominadas ?atópicas?, término que se usa para describir afecciones alérgicas resultantes de factores ambientales y genéticos. Otras enfermedades consideradas atópicas son el asma y la fiebre del heno. El término atopia hace referencia a la predisposición que tienen ciertas personas a reaccionar exageradamente frente a sustancias y estímulos ambientales.

Cómo se manifiesta

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, que adopta un típico aspecto seco, áspero y escamoso. Los principales signos visibles de la dermatitis atópica son:

  1. Enrojecimiento de la piel (eritema), sequedad y escamosidad.

2.Presentación de pequeñas vesículas en la piel (rash), que producen dolor y picor (prurito).

3. Como consecuencia del prurito se pueden originar lesiones del tipo eccema u  originadas a consecuencia del rascado.

¿Tiene cura?

Aunque la dermatitis atópica no tiene cura por el momento, sí existen tratamientos destinados a aliviar los síntomas y retrasar las crisis. Las líneas terapéuticas más habituales en el manejo de esta enfermedad son:

·Uso de emolientes (también conocidos como hidratantes) para mantener la piel húmeda. Su uso es esencial en personas con eccema ya que forman una barrera protectora en la piel que previene la sequedad y el picor.

·Los corticosteroides tópicos (hidrometasona, betametasona), son la base de los tratamientos actuales. Reducen la actividad de las células inflamatorias que provocan el enrojecimiento e irritación de la piel. No resultan recomendables en muchos pacientes ya que su uso prolongado provoca efectos secundarios (algunos efectos que entran dentro de lo posible son: atrofia de la piel, pérdida de pigmentación, acné esteroide, retrasos en el crecimiento, glaucoma…). La duración del tratamiento también tiene limitaciones: generalmente no más de 2-3 semanas por brote. Cuanto más potente es el corticoide menos recomendable resulta para aplicar en zonas delicadas de la piel.

·Los tratamientos no esteroideos son la última tendencia dentro del manejo de la dermatitis atópica. Estos tratamientos se basan en un grupo de fármacos: los inhibidores de la calcineurina, con los que se busca y consigue- actuar de forma selectiva, afectando únicamente a las células que causan la inflamación, el eritema y el prurito asociados a la dermatitis atópica. Este tipo de medicamentos no produce efectos secundarios destacables, mientras que asociados al uso de emolientes y a la práctica de una higiene adecuada, parecen reducir el número de brotes, alargar el tiempo entre brote y brote, y disminuir considerablemente el uso de corticosteroides. Otra faceta del cambio que presentan estas nuevas terapias es la administración del tratamiento antes la aparición de los primeros síntomas, con el objetivo de prevenir la aparición del brote y, a largo plazo, disminuir su frecuencia.

En adultos, la dermatitis atópica puede confundirse con una psoriasis, aunque en este último caso las placas eczematosas se focalizan preferentemente en las articulaciones

También te puede gustar