Mal sabor de boca, propensión a las caries, dificultad al hablar y al comer. El 20% de los españoles padece trastornos de sequedad bucal, un problema en gran parte ligado al consumo de algunos medicamentos como los antidepresivos o los antihistamínicos
La importancia de la saliva
La xerostomía está provocada por una notable carencia de saliva cuya consecuencia más directa es la sensación de sequedad en la boca. Aunque no entraña un serio riesgo para nuestra salud, la carencia del flujo salival repercute directamente sobre otras funciones de nuestro organismo, por lo que cuando la presencia de este lubricante natural en la boca desciende a valores inferiores al 50% de las cantidades normales, tienen lugar numerosos problemas en la calidad de vida de los pacientes, especialmente entre las personas de la tercera edad.
Funcionesdel flujo salival
-Mantiene la salud bucodental, ya que la saliva ejerce una función natural de protección
contra las caries.
-Lubrica y protege los tejidos orales.
-La saliva tiene propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas.
-Facilita la masticación y la deglución.
-Contribuye a una mejor digestión.
– Protege los dientes y contribuye a su remineralización.
Consecuencias de la falta de saliva
- La falta de saliva afecta a los hábitos dietéticos y dificulta la toma de determinados alimentos.
- Produce pérdida del sentido del gusto.
- Influye en la manera de hablar, ya que se pierde la movilidad en lengua y labios.
- Se genera halitosis o mal aliento.
- Perjudica el estado de las prótesis dentales.
- Aumenta la susceptibilidad a padecer periodontitis, caries o gingivitis.
Los medicamentos como causa
Según el doctor Rafael Martín Granizo, secretario general de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM) y médico adjunto del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, casi un 95% de los casos de xerostomía pueden venir provocados como efecto secundario por la toma de determinados medicamentos, especialmente antihipertensivos y ansiolíticos, cuyo consumo se ha incrementado notablemente entre la población en los últimos años. Junto a éstos, existen
otros medicamentos que pueden provocar sequedad bucal. Entre ellos se encuentran los diuréticos, los sedantes, los antidepresivos, los antihistamínicos, así como los antiepilépticos y anticonvulsivantes. La mejor solución en estos casos es la reducción de la dosis de dichos medicamentos bajo prescripción medica y, si es posible, buscar un fármaco alternativo que no
produzca este efecto.
Más influencias
- El consumo excesivo de café, alcohol o bebidas con cafeína puede provocar sequedad bucal.
- Los tratamientos con radioterapia, especialmente aplicados a tumores de cabeza o cuello.
- Enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren, la artritis reumatoide sistémica o la esclerosis sistémica progresiva, que tienen como uno de sus síntomas la baja producción de saliva.
- La formación de cálculos o piedras en los conductos de las glándulas salivales o litiasis.
- Los procesos inflamatorios e infecciosos de las glándulas salivales, entre los que se encuentran las paperas.
Tratamientos químicos: efectivos pero poco duraderos
Cuando la xerostomía se convierte en algo crónico que genera molestias en el organismo de quien la padece, es necesario iniciar un tratamiento adecuado que permita producir, aunque sea de modo artificial, el flujo salival. Según la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial, existen geles o líquidos que ejercen como perfectos sustitutos de la saliva, manteniendo correctamente lubricado todo el tejido bucal. Sin embargo los efectos de estos tratamientos sustitutivos son poco duraderos, por lo que han de ser aplicados con mucha frecuencia. Además, la mayor parte de ellos tienen numerosos efectos secundarios, entre ellos el aumento de la tensión arterial, por lo que obligan a un empleo cuidadoso.
Microsensores: en busca del tratamiento inteligente
Según Martín Granizo, las últimas investigaciones en el tratamiento de la xerostomía se encaminan especialmente hacia los tratamientos físicos basados en la micro y la nanotecnología (tecnología biomédica miniaturizada). Estos tratamientos se dirigen a la electroestimulación de los nervios que permiten el funcionamiento de las glándulas salivales, a través de la implantación de pequeños aparatos, lo que favorecería un notable incremento en la producción de saliva sin ningún tipo de efecto secundario y sin la necesidad de iniciar tratamiento químico alguno. Actualmente, la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial participa junto a otras sociedades europeas en el desarrollo de un aparato microsensor inteligente que, al detectar un bajo índice de humedad en la mucosa de la boca, se pondría en marcha de forma automática iniciando la electroestimulación de las glándulas salivares. Este pequeño aparato se colocaría sobre los dientes inferiores o en la zona posterior de la mandíbula y supondría una importante revolución en el tratamiento de la falta de salivación.





