aftas bucales
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Prevenir las aftas bucales en tres pasos

Para prevenir las aftas bucales es fundamental mantener una higiene adecuada, seguir una alimentación saludable y evitar el estrés, el alcohol y el tabaco, los grandes enemigos de la mucosa oral. Estas son las pistas para no tener que sufrir sus incomodidades.

Según explican desde el Consejo de Dentistas de España, «las aftas orales son úlceras que se producen en la mucosa de la boca. Son de tamaño pequeño (unos 5 mm), de color blanquecino y aparecen rodeadas por un área roja».

Aunque no son contagiosas, sí pueden ser muy molestas y provocar un dolor intenso llegando a dificultar actividades cotidianas como hablar o masticar, aunque suelen remitir por sí solas al cabo de dos semanas aproximadamente.

Son objeto de consulta muy común en la oficina de farmacia, explica el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), y se presentan como una erosión con bordes rojos e inflamados y zona central blanquecina o amarillenta. Se localizan generalmente en la superficie interna de mejillas, labios, suelo de la boca, paladar y lengua.

Por qué aparecen

En el 70% de los casos no es posible encontrar la causa de las aftas, aunque pueden estar implicados distintos factores, entre los cuales, el Consejo de Dentistas establece los siguientes:

  • Tensión premenstrual en mujeres en edad fértil.
  • Determinados medicamentos o tratamientos, como la quimioterapia, o enfermedades subyacentes, como el reflujo gastroesofágico.
  • El estrés, factor principal que disminuye la inmunidad y baja las defensas, y los trastornos emocionales.
  • Cambios hormonales, como los que se producen durante la adolescencia o la menopausia.
  • Alteraciones de la mucosa provocadas por problemas dentales. También traumatismos provocados por dentaduras, ortodoncia o un cepillado brusco.
  • Deficiencias nutricionales de ácido fólico y vitaminas B2, B12 y C.
  • El consumo de alimentos ácidos, que disminuyen la protección de las mucosas.
  • Alteraciones inmunitarias.
  • Alergias a algunos alimentos.

Estrés y tabaco, grandes enemigos

Un sistema inmunitario debilitado puede provocar la aparición de aftas bucales, y entre los factores que más influyen de manera negativa en nuestro sistema inmunitario están el estrés y los problemas emocionales. Además, el estrés favorece el bruxismo diurno y nocturno, afectando a la articulación temporomandibular.

Los otros grandes enemigos de la boca son el consumo de tabaco y de alcohol, no sólo porque son sustancias tóxicas en sí, sino porque sus efectos en la mucosa oral son enormes. Si a ello se suman una higiene oral incorrecta y una mala alimentación, el terreno para la aparición de aftas bucales está abonado, sobre todo cuando estamos «bajos de defensas».

Consejos para prevenirlas

Prevenir las aftas bucales pasa por llevar una higiene bucodental adecuada y una alimentación saludable que reduzca el consumo de azúcares y evite el tabaco y el alcohol.

Hábitos de higiene

  • Cepilla tus dientes, al menos, dos veces al día durante dos minutos, con pasta dentífrica fluorada.
  • Utiliza hilo/seda dental, cepillos interdentales o irrigadores, sobre todo durante la menopausia.
  • Utiliza un colutorio que contenga ácido hialurónico, que alivia el dolor (antiséptico y analgésico) y ayuda a la curación de aftas bucales, irritaciones y lesiones de la cavidad oral. No deben contener azúcar ni alcohol.

Alimentos a evitar

Para prevenir y tratar las aftas bucales es muy importante mantener la saliva en condiciones óptimas: además de lubricar y proteger las mucosas de la boca, la saliva ejerce una función antimicrobiana y cicatrizante y regula el pH de la cavidad oral, protegiéndola de la aparición de aftas bucales y de caries. Mantenerla en buenas condiciones pasa por llevar una alimentación completa y saludable y por evitar alimentos que la dañen.

Por ello, se recomienda no comer alimentos que alteren el pH de la saliva ni dañen la mucosa oral como los muy ácdos o crujientes que puedan irritar la boca. Tampoco convienen los alimentos calientes, azucarados, las especias y los alimentos muy picantes y condimentados. Por el contrario, el consumo de yogures con probióticos ayuda a restaurar el pH de la boca.

Una alimentación saludable

En cambio, el adecuado aporte de vitaminas, minerales, fibra, agua, carbohidratos, proteínas, grasas y otros micronutrientes a las células y órganos es fundamental para prevenir problemas bucodentales. De hecho, cada vez hay más evidencias de que muchas enfermedades de la mucosa oral y patologías como la diabetes, el cáncer o cardiovasculares y respiratorias guardan una estrecha relación con la mala salud bucodental.

Por ello, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, junto al Consejo General de Dentistas recomiendan seguir una alimentación basada en la siguiente pirámide:

La adolescencia y la menopausia, dos momentos delicados

Aunque las aftas bucales se pueden producir a cualquier edad, los cambios hormonales propios de la adolescencia o la menopausia afectan mucho a la cavidad bucal, alterando la mucosa oral. La clave está en la microbiota oral, el ecosistema formado por microorganismos que forman un biofilm que protege la cavidad oral y evita la colonización de patógenos. Esta microbiota, por los cambios hormonales que se producen durante ambas etapas de la vida, se puede alterar y afectar a la mucosa oral.

Cuando esta microbiota pierde el equilibrio, se altera la mucosa oral y la hace más vulnerable a los patógenos que provocan las úlceras, facilitando también la inflamación y enrojecimiento de las encías e incluso la aparición de enfermedades como la gingivitis o su paso a periodontitis. Para su prevención es clave insistir en una buena higiene oral, así como hacer visitas periódicas al dentista.

En la menopausia, etapa que suele comenzar entre los 45 y 55 años, se reducen los niveles de estrógenos. Este déficit estrogénico produce alteraciones en los tejidos de la boca que conducen a una menor secreción y cambios en la composición bioquímica de la saliva, que facorecen los desórdenes en la flora bucal y la hacen más proclive a las aftas bucales.

Tratamientos efectivos en farmacia

El tratamiento de las aftas pretende aliviar el dolor, acelerar la cicatrización, facilitar la curación y prevenir su aparición. Para ello, explica el CGCOF, existen medicamentos sin receta que incluyen anestésicos locales, antisépticos, antinflamatorios y analgésicos.

Los productos específicos para el tratamiento de las aftas no deben contener lauril sulfato de sodio (LSS) ya que eliminan la fina capa de la mucosa oral del interior de la boca, pudiendo agravar las aftas bucales.

También es útil la limpieza suave de la mucosa mediante enjuagues con suero fisiológico y con enjuagues bucales específicos que ayudan a calmar el dolor y sean bactericidas.

… y remedios caseros

En cuanto a los remedios caseros, hacer gárgaras con agua y sal o con bicarbonato de sodio acelera la cicatrización y combate las bacterias. Y para calmar el dolor, se puede aplicar hielo o hacer enjuagues con agua fría.

Se debe acudir al médico…

Si la úlcera bucal no desaparece en el plazo de 2 semanas, es excepcionalmente grande, se presentan forma recurrente o va acompañada de fiebre, diarrea, dolor de cabeza o erupción cutánea. La visita al dentista se hace necesaria si existen caries, se utiliza dentadura postiza

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Paula Rivero

Soy de la primera promoción de Periodismo que salía del "horno" de Sevilla (en todos los sentidos), allá por el año 94, estudios que completé con los de Historia Contemporánea, licenciándome en...