Tener un botiquín muy completo pero con casi todo caducado o en mal estado es algo más habitual de lo que pensamos. Este verano, asegúrate de que, además de tener los medicamentos y material de cura imprescindibles, estén todos en perfecto estado de conservación y con la fecha de caducidad lejana.
¡A revisión cada 6-12 meses!
*Por SIGRE.
- Revisa el botiquín de forma periódica, cada 6 o 12 meses.
- Guarda siempre los medicamentos perfectamente identificados, con su prospecto y envase original.
- No olvides que el botiquín debe ubicarse en un lugar fresco y seco, nunca en el baño o en la cocina, ya que son espacios donde se genera humedad y cambios bruscos de temperatura.
- Retira los medicamentos caducados o en mal estado de conservación y aquellos que no vayas a necesitar en el futuro y llévalos al Punto SIGRE de la farmacia para que reciban un correcto tratamiento medioambiental.
- Los envases vacíos (frascos, blísteres, aerosoles, ampollas, etc.) y las cajas de cartón, hay que llevarlos también al Punto SIGRE. Esto es muy importante porque los envases pueden contener aún restos del fármaco.
- No almacenes dosis sobrantes y sobre todo ¡presta especial atención a los antibióticos para evitar las resistencias antimicrobianas!
- Mantén los medicamentos fuera del alcance y vista de los niños, preferentemente en armarios o cajones cerrados con llave.
- En caso de duda, consulta a tu farmacéutico, quien te asesorará adecuadamente sobre cómo debes hacer una buena gestión de tu botiquín doméstico.
Un acto por el planeta
La triple crisis planetaria (contaminación, cambio climático y pérdida de biodiversidad) provoca temperaturas más altas, patrones climáticos extremos, contaminación biológica y química y cambios en el uso de la tierra que alteran la diversidad microbiana. Todos estos factores son un caldo de cultivo para el aumento de las resistencias microbianas a los antibióticos , que podrían matar en el próximo cuarto de siglo a más de 39 millones de personas de forma directa y a otros 169 millones indirectamente.
¡Siempre presente!
*Por la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp)
- Material de curación: Gasas, tiritas, cinta adhesiva, antisépticos, suero fisiológico, termómetro y vendas elásticas.
- Elementos para la higiene personal: Gel hidroalcohólico, mascarillas, repelentes de insectos y protector solar.
- Medicamentos de uso común: Descongestionantes nasales para aliviar la congestión nasal causada por resfriados o gripes; analgésicos y antipiréticos, para aliviar el dolor ocasional y/o la fiebre; antieméticos, para prevenir el mareo que se produce en los viajes; antiácidos; antidiarreicos; soluciones de rehidratación oral y laxantes para tratar problemas digestivos como la acidez estomacal y las digestiones pesadas, la diarrea o el estreñimiento.
- Medicación específica habitual: en caso de enfermedad.
una sospecha de intoxicación por un fármaco se debe consultar por teléfono con el Instituto Nacional de Toxicología (915 620 420), con el Servicio de Emergencias (112) o con un centro sanitario. Te preguntarán de qué sustancia se trata, por lo que es importante tener a mano el envase del medicamento.




