En la etapa infantil, STOP móvil

0
246
Little baby playing with a smartphone - Technology addiction

Los daños que ocasiona un uso abusivo del móvil son incontables. Pero en el caso de los niños menores de 5 años puede interferir en su desarrollo. Sedentarismo, falta de sueño y alteración en el desarrollo cognitivo, social y emocional, son sólo algunas de las consecuencias de su uso inapropiado. En estos días de confinamiento, ponles normas, supervisa, y en menores de dos años, intenta siempre dejarlo a un lado.

Los pediatras advierten de la importancia de la supervisión por parte de los adultos durante el uso de las nuevas tecnologías, así como del uso de programas o aplicaciones de buena calidad. Así lo recoge la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap), que hace referencia a una de las últimas actualizaciones de la Academia Americana de Pediatría, que afirma que en menores de dos años, la televisión o el uso de pantallas táctiles y aplicaciones a edades tan tempranas podían tener efectos negativos en los pequeños y en cambio sus muy limitados.

Según la Aepap, los riesgos del uso excesivo de los medios digitales son el aumento del sedentarismo y del Indice de Masa Corporal (IMC), la disminución de las horas de sueño y la alteración en el desarrollo cognitivo, social o emocional, entre otros.

Eso sí, respecto a los adolescentes, los expertos de la Asociación Española de Pediatría (AEP) inciden en la necesidad de flexibilizar los horarios de uso de las pantallas durante el confinamiento, ya que las relaciones sociales son una parte fundamental en esta etapa y el uso de la tecnología puede ser el único vínculo que establezcan durante el aislamiento con los amigos.

Móvil: límites por edades

* Por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap).

  • Los menores de 18 meses no deben estar expuestos a pantallas, con excepción del videochat (Skype, FaceTime) para las relaciones con familiares a distancia.
  • Entre los menores de entre 18 y 24 meses dejan la puerta abierta al uso de las pantallas, siempre que sea con programas o aplicaciones de buena calidad y de forma compartida con los padres, nunca en solitario.
  • En cuanto a los de edades comprendidas entre los 2 y los 5 años, siempre que sea de forma controlada por parte de los padres, que se limite el tiempo de uso máximo una hora diaria y que se use la tecnología como una herramienta para el aprendizaje y el desarrollo de los niños, su uso no debería constituir un problema.

EL MÓVIL: ASÍ LES PERJUDICA

*Por el Colegio oficial de Ópticos Optometristas de Cataluña y la Facultad de Óptica y Optometría de Tarrrasa, de la Universidad Politécnica de Cataluña, para la campaña de concienciación “Objetivo miopía”.

  1. En la habitación, a oscuras o antes de dormir, reduce y limita las horas de sueño, generando fatiga y poco descanso. Se cree, de media, que el sueño se reduce 20,6 minutos por día.
  2. En los primeros años de vida (1-2 años) limita el desarrollo social y afectivo del menor en reducir el número de horas de interacción con otras personas.
  3. Reduce la inteligencia emocional de los menores ya que los incapacita para entender las emociones de otras personas.
  4. Antes de los 18 meses puede afectar el desarrollo del lenguaje del menor, interfiriendo en su capacidad de comunicación y resolución de problemas.
  5. En los primeros años de vida, la realización de actividades intelectuales con pantallas (como la lectura) puede generar déficit de atención en los menores.  
  6. Genera problemas físicos, como la obesidad en el menor a causa de la reducción de horas de juego, actividades deportivas y tiempo al aire libre.
  7. Puede incapacitar a los menores a gestionar sus sentimientos, con sus sueños y con sus procesos de ansiedad.
  8. Limita la creatividad del menor reduciendo el número de horas dedicadas a juegos físicos que inventan o imaginan ellos mismos.
  9. Provoca que la relación paterno-filial se resienta por la costumbre de obtener una instantaneidad en las respuestas y una conversación digital.
  10. Puede tener unas consecuencias aún desconocidas en los menores ya que no hay información suficiente sobre ciertos aspectos que aún se están estudiando. 

Adictos a los videojuegos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el trastorno por videojuegos es una enfermedad mental, caracterizada por un comportamiento de juego continuo y recurrente vinculado a tres condiciones negativas consecuencia del mal uso de los juegos digitales o videojuegos con o sin conexión a internet.

  1. No controlar la conducta de juego en cuanto a frecuencia, duración, intensidad o contexto.
  2. Incremento de la prioridad que se le otorga al juego frente a otros intereses o actividades de ocio o diarias.
  3. Mantenimiento de la conducta o progresión de la misma, pese a percibir las consecuencias negativas del juego.

En adolescentes, flexibilidad

La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha realizado una serie de recomendaciones para los padres de chicos adolescentes basadas en la comunicación, la confianza, la responsabilidad y el respeto mutuo. Así, recomienda a los padres de los adolescentes fomentar los momentos de conversación en los que se pueda “explicar a los chicos la situación que estamos viviendo, la necesidad de respetar las normas dictadas por las autoridades y los posibles escenarios que puedan surgir en función de cómo transcurran los hechos. Es igual de importante hacerles sentir que ellos son partícipes de la realidad actual y poner en valor su cooperación”, asegura la presidenta de la AEP, la doctora María José Mellado. Entre las recomendaciones destacan la que se refiere a la necesidad de flexibilizar los horarios de uso de las pantallas durante el confinamiento. “Las relaciones sociales son una parte fundamental en esta etapa y, ahora, su única vía para mantenerlas es a través de las pantallas. No poder estar con sus amigos ni salir a los sitios habituales de ocio, puede provocar en ellos sentimientos de impotencia y frustración. Es necesario animarles a mantener la relación con sus amigos aunque sea a distancia”, asegura el coordinador del documento desde la SEMA, el doctor Félix Notario.

Es importante también que los adolescentes mantengan limpios sus dispositivos móviles y se laven las manos con frecuencia. También destacan la relevancia de que continúen con los hábitos de vida similares a los que mantenían cuando acudían al colegio o instituto, es decir, “en esta etapa de cambios físicos y emocionales casi constantes y, ante estas circunstancias, es importante mantener cierta estabilidad en relación con la alimentación, la actividad física y el sueño”, asegura la doctora Mellado. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here