¡Trabaja contra ella!
1. La dieta mediterránea es particularmente efectiva en la reducción de la grasa abdominal, caracterizada por un alto consumo de frutas y vegetales, pescado, aceite de oliva y cereales de trigo. Las legumbres son también muy buenas por su bajo contenido en grasa, por su alto contenido en fibra que ayuda a controlar el colesterol, y por contener hidratos de carbono de lenta absorción (en torno al 55%) y por tanto, de bajo índice glucémico, lo cual beneficia a los pacientes con síndrome metabólico con riesgo cardiovascular o diabetes, ya que ayudan a controlar los niveles de glucosa. También son ricas en antioxidantes (polifenoles, fitoesteroles o isoflavonas) que protegen el endotelio y por tanto, previenen de las enfermedades cardiovasculares.
2. Evita el sedentarismo y realiza al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico.
3. Duerme bien: la falta de sueño y la mala calidad del mismo está relacionada con el aumento del IMC, la grasa abdominal y el tejido adiposo subcutáneo. Reduce también el tiempo que pasas delante de la TV y las pantallas.
4. Ponte en manos de un profesional médico y controla tu peso con ayuda de tu farmacéutico: es fundamental monitorizar parámetros como la hipertensión arterial, la dislipidemia (alteración de los lípidos en sangre) y las alteraciones en la glucosa, un servicio asistencial que encontrarás con una alta probabilidad en tu farmacia.
En la dieta se podría introducir el consumo moderado de cerveza (1 o 2 cañas al día para las mujeres y entre 2 y 3 para los hombres), bebida elaborada a partir de ingredientes naturales y de bajo contenido alcohólico, ya que como ha explicado el Prof. Jesús Román Martínez, profesor de Nutrición y Dietética en la Universidad Complutense de Madrid, esta bebida fermentada “contiene ingredientes como el silicio, que promueve la densidad ósea y evita la pérdida del hueso, o los fitoestrógenos, asociados a la mejora de los síntomas de la menopausia y la prevención de la osteoporosis”. De hecho, un consumo moderado de cerveza, dos cañas diarias, aportan 15 mg de silicio, lo que representa la mitad de la ingesta diaria recomendada de este mineral.
