De vacaciones con fibromialgia

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fibromialgia y permeabilidad intestinal

El dolor muscular que padecen las personas con fibromialgia o síndrome de fatiga crónica, junto con el cansancio intenso y continuo, dificulta la realización de sus tareas diarias y reduce notablemente su calidad de vida, lo que inevitablemente va a repercutir en sus vacaciones. El ejercicio físico y la fortaleza muscular son claves para sobrellevarla, además del seguimiento de un tratamiento multidisciplinar e individualizado.

Más de un millón de personas padecen fibromialgia en España, la mayoría mujeres, en una proporción de aproximadamente 9 de cada 10 casos. Los primeros síntomas suelen aparecer entre los 35 y los 55 años de edad e incluyen dolor crónico generalizado y sensación de fatiga persistente, entre otros síntomas. El doctor Juan Pérez Cajaraville, director de la Unidad Funcional del Tratamiento del Dolor de HM Hospitales, nos da las claves para combatir esta patología.

¡Así se sienten los pacientes!

1.      Según el doctor Pérez Cajaraville sus síntomas principales son dolor musculoesquelético generalizado y sensación de fatiga persistentes.

2.      Además, también puede tener asociadas alteraciones cognitivas y del ánimo.

3.      También son frecuentes las parestesias (sensación de cosquilleo, calor o frío) en brazos y piernas.

4.      Además, entre un 30% y un 50% de las personas que la sufren también pueden presentar síntomas de depresión y ansiedad, así como cefaleas.

5.     Algunos pacientes pueden presentar dolores abdominales, torácicos o pélvicos, trastornos de la micción, palpitaciones, sequedad ocular, disnea (ahogo o dificultad de respiración), vulvodinia, dismenorrea, disfagia, cambios de peso o bruxismo.

6.      En definitiva, se trata de una patología que lleva pareja un alto grado de discapacidad para desarrollar sus actividades laborales y del hogar.

En la fibromialgia puede haber un componente genético, ya que los familiares de primer grado tienen hasta ocho veces más de probabilidades de presentar la enfermedad que la población general.

Ejercicio y más ejercicio

“De todas las medidas que se han empleado en el tratamiento de la fibromialgia, el ejercicio físico orientado a conseguir una adecuada fortaleza muscular es la más eficaz”, explica el doctor Pérez Caravije. Los tratamientos farmacológicos resultan más efectivos cuando se asocian con otras modalidades terapéuticas como la intervención cognitivo-conductual o la terapia ocupacional. Asimismo, los masajes, estiramientos musculares, calor focal o electroterapia pueden ser de gran ayuda. Además, el doctor Pérez Caravije señala que “para diagnosticar la fibromialgia, se debe realizar una exploración completa, haciendo especial hincapié en el apartado neurológico y del aparato locomotor”. Por último, explica, “no existe un tratamiento estándar para todos los pacientes que sufren esta patología y, por lo tanto, este debe ser individualizado y ser de carácter multidisciplinar”.

Fibromialgia y permeabilidad intestinal

Cada vez hay más evidencias de la relación que existe entre problemas de la permeabilidad intestinal y muchas enfermedades no digestivas, como es el caso de la fibromialgia. Si normalmente los problemas de permeabilidad intestinal se han relacionado con enfermedades digestivas como el síndrome del intestino irritable o la enfermedad inflamatoria intestinal, ahora, muchos ensayos clínicos están demostrando que también existe esa relación con otras de tipo neurológico, reumatológico o dermatológico. La fibromialgia es una de ellas.

La explicación está en la barrera intestinal, que tiene una función de absorción de nutrientes, pero a la vez es selectiva, rechazando sustancias que podrían dañar el organismo. “Esta puede verse alterada por diversos factores como las infecciones, la microbiota intestinal, la ingesta de alimentos, alérgenos, así como por la toma de determinados fármacos o por el consumo de tóxicos, como el alcohol”, afirma la doctora Gómez Senent, responsable de la Unidad de Trastornos Funcionales del Hospital La Paz. Un incremento de esa permeabilidad puede favorecer el paso de determinadas sustancias no deseadas a la sangre, produciendo una estimulación del sistema inmune del intestino que si se perpetúa estimula el sistema inmunológico a nivel general. Precisamente, esta experta es la impulsora del primer Grupo de Trabajo para el Estudio de la Permeabilidad Intestinal que se ocupará de estudiar la implicación de la función del intestino en patologías como el síndrome de fatiga crónica, la fibromialgia o la dermatitis atópica. El objetivo que tiene este grupo, “es demostrar que esa alteración de la barrera es la que puede propiciar o perpetuar determinadas enfermedades”, destaca la experta. Se trata de una iniciativa multidisciplinar de la que pretende extenderse a otros centros de España.

La dieta para el dolor (editorial AMAT) es una guía divulgativa que explica la relación entre la nutrición y el dolor crónico. Escrito por Laura Isabel Arranz, doctora en Alimentación y Nutrición y profesora asociada en el Departamento de Nutrición, Ciencias de la Alimentación y Gastronomía de la Universidad de Barcelona, en sus casi 200 páginas los lectores encontrarán pautas para mejorar la salud del paciente con fibromialgia y otras dolencias crónicas a través de la alimentación.

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