MIGRAÑA ¡Imposible trabajar!

0
7384

Hasta un 40% de los trabajadores con migraña teme perder su puesto de trabajo. Por si fuera poco, la sobremedicación asociada a estos casos, aumenta la fatiga, los trastornos del sueño o la dificultad para la concentración.

Las cefaleas constituyen el quinto problema de salud que las personas sufren en su puesto de trabajo, en muchos de los cuales, además, existen factores de riesgo capaces de desencadenar una cefalea o agravar la ya existente. Tal y teofila vicentecomo explica la doctora Teófila Vicente, coordinadora del Grupo de Trabajo de Neurología de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo, en el caso de la migraña son especialmente nocivos “aquellos trabajos que exigen la manipulación de cargas, la exposición a agentes tóxicos y plaguicidas, vibraciones, ruidos, cambios de presión o temperaturas extremas, las conducciones prolongadas de vehículos, el manejo de maquinaria peligrosa y los trabajos con rotación frecuente de turnos”. Tal y como afirma la experta, “los síntomas, la duración y la recurrencia de las cefaleas severas pueden tener graves repercusiones en la productividad de los trabajadores y el absentismo laboral, aumentando también las probabilidades de que ocurra un accidente laboral”, de ahí que haya que extremar las precauciones y convenga tener en cuenta la mayor o peor idoneidad de un trabajo.

De migraña episódica a crónica
Según la Sociedad Española de Neurología, la migraña es una enfermedad extremadamente compleja cuya causa íntima parece estar en sutiles alteraciones de varios genes. En consecuencia, el cerebro del paciente migrañoso estaría predispuesto a sufrir crisis de migraña merced a un estado de hiperexcitabilidad cerebral sobre el que actuarían diversos factores endógenos y ambientales desencadenantes de las crisis de dolor de cabeza y otros síntomas de la migraña. La migraña crónica es la complicación más frecuente de la migraña y es el tipo de cefalea que más impacto ejerce sobre la vida de los pacientes. En España padecen migraña más de 3,5 millones de personas y aproximadamente un 2% de la población padece migraña crónica, que comparada con la migraña episódica, produce de 4 a 6 veces más discapacidad, disminución de la productividad y alteración de la calidad de vida y de 2 a 3 veces más dolor crónico, ansiedad o depresión. Cada año, la incidencia de transformación de una migraña episódica (14 días o menos de crisis al mes) a una crónica, es de un 3%, mientras que un 6% pasa de una migraña episódica de baja frecuencia (1-9 días/mes) a una de alta frecuencia (10-14 días/mes). Para evitar su cronificación, según señala el doctor David david ezpeletaEzpeleta, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología, “desde la SEN insistimos mucho en recordar la importancia de que los pacientes consulten su caso con los especialistas, ya que estimamos que un 20-25% de los pacientes con migraña nunca han consultado su dolencia con el médico, y mejorar el tiempo de diagnóstico porque, por ejemplo, el retraso en el diagnóstico de la migraña crónica es de 28,5 meses. La migraña se debe tratar con más celeridad y el paciente debería llegar a las consultas de neurología antes”, afirma.

Los principales desencadenantes de las crisis de migraña suelen ser:
1. El estrés, en casi un 60% de los casos.
2. El ciclo menstrual (en mujeres, 51%).
3. Los cambios en el ritmo de sueño (35%).
4. El ayuno prolongado (16%) y el consumo de alcohol (10%).
5. En un 10% de los casos las crisis pueden venir originadas por la ingesta de algún alimento concreto, aunque no todas las personas que padecen migraña reaccionan de la misma forma ante el mismo alimento, por lo que sólo se aconseja evitar aquellos que el propio paciente haya identificado como generador de crisis.

Migraña crónica: altamente incapacitante
La migraña crónica es una enfermedad discapacitante que se caracteriza por la aparición de cefaleas durante 15 días o más al mes, de los que al menos 8 son migraña. Afecta al 2,3% de la población y es más frecuente entre las mujeres de edad media. Los pacientes con migraña crónica sufren dolor crónico, ansiedad o depresión con una frecuencia 2-3 veces superior a la migraña episódica, al mismo tiempo que provoca una disminución de la productividad personal y laboral de cuatro a seis veces mayor. De hecho, cerca del 40% de los pacientes españoles que la sufren tiene miedo a perder su puesto de trabajo como consecuencia de esta enfermedad, e incluso hasta un 17% asegura que alguna vez lo ha perdido, según datos de un estudio realizado por Allergan en varios países europeos.

“Tiene un impacto enorme en el ámbito profesional, de tal forma que yo he vivido siempre preocupada por si me despedían”, explica Elena Ruiz de la elena ruizTorre, presidenta de AEPAC. “Cuando tenía 35 años tuve una crisis de migraña justo el día que me hacían una entrevista final de trabajo. No pude acudir y nunca me dieron otra oportunidad, lo que condicionó el resto de mi vida”, revela. Los compañeros de trabajo además, creen que es un simple dolor de cabeza y no saben que la migraña suele incluir vómitos, hipersensibilidad a la luz y al ruido, vértigos y hasta una afectación temporal de brazos y piernas”, explica Ruiz de la Torre. “Tiene un impacto enorme en el ámbito profesional, de tal forma que yo he vivido siempre preocupada por si me despedían”, añade.

Por ello, para valorar el impacto de las cefaleas en los trabajadores así como los factores de riesgo laborales que influyen en su aparición y determinar si es necesario modificar algún aspecto o cambiar de puesto de trabajo, el Grupo de Trabajo sobre cefaleas en el ámbito laboral de la Comunidad Valenciana y la Agencia Valenciana de Salud (Consellería de Sanidad), con el impulso de la Asociación Española de Pacientes con Cefalea (AEPAC), la European Headache Alliance (EHA), y la colaboración de Allergan, han desarrollado la primera herramienta que valora el impacto de las cefaleas. Este software, que se presentó en el marco del Día Internacional de Acción contra la Migraña celebrado el pasado mes de septiembre, pretende mejorar la calidad de vida de los pacientes y su adaptación laboral sin riesgos, reducir el absentismo, el número de accidentes laborales así como el coste sanitario y social. Según Ruiz de la Torre, “esta nueva herramienta será fundamental para que responsables de empresas y compañeros entiendan que, en determinadas ocasiones, los trabajadores con migraña necesitan cambios adaptativos o restrictivos de trabajo para evitar posibles accidentes y lograr una mayor calidad de vida”.

Evitando que se cronifique
Aunque los factores de riesgo para desarrollar migraña son genéticos, existen una serie de aspectos que pueden ser modificados para no favorecer la progresión de la enfermedad. Por ejemplo, abusar de los analgésicos y de la cafeína, tener malos hábitos higiénico-dietéticos, padecer obesidad y la ausencia de un tratamiento preventivo, pueden favorecer su progresión. Así, según el doctor Expeleta, “llevar un ritmo de vida regular, una buena higiene del sueño y evitar todas las circunstancias reconocibles por el paciente que pueden desencadenar las crisis, es el primer paso para reducir su frecuencia, intensidad y duración”. “Por otra parte, el tratamiento sintomático debe individualizarse según el tipo o tipos de crisis y su intensidad. Pero hay que tener en cuenta que se trata de pacientes que precisarán frecuentes visitas y ajustes en su tratamiento, sobre todo en el caso de pacientes con migraña crónica”, añade. “Son estos pacientes los que precisan mayores cuidados sanitarios, aunque todavía existen muchos que están por diagnosticar y tratar. Cuando se llega a una situación donde se suceden más días con dolor que días sin dolor es aún más imprescindible apostar por un abordaje global que reduzca la frecuencia de las crisis, la discapacidad asociada y mejore la calidad de vida de los pacientes. Y porque, además, existe la posibilidad de que revertir la situación desde una migraña crónica a la migraña episódica original”, explica el doctor David Ezpeleta.

Terapias complementarias, ¿sí o no?
Con mucha frecuencia, los pacientes que padecen migraña y otras cefaleas recurren a diversas terapias no farmacológicas pero, ¿son realmente eficaces? La Sociedad Española de Neurología (SEN) ha realizado una revisión de la evidencia científica existente que concluye que, a corto plazo, muchas terapias puedan ser entendidas por los pacientes como eficaces cuando intrínsecamente no lo son”, explica el doctor David Ezpeleta. “Por ello, hemos analizado los estudios científicos que se han elaborado sobre la eficacia de diversos tratamientos no farmacológicos para determinar qué terapias han demostrado ser superiores al placebo y suponen un beneficio real para nuestros pacientes”, declara. Estas son sus conclusiones al respecto de algunas terapias:

  • HOMEOPATÍA. Según el doctor Francisco José Molina, Vocal del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN, no se ha demostrado de forma consistente que su eficacia sea superior a la del placebo. “Los pretendidos efectos beneficiosos en algunos pacientes y los resultados positivos obtenidos en algunos ensayos se pueden explican por varias razones: la metodología empleada, el conocido efecto placebo, el efecto terapéutico de las propias consultas, los efectos de otras medidas asociadas no propiamente homeopáticas como la dieta, el ejercicio o las técnicas de relajación, el efecto de los tratamientos convencionales simultáneos y la capacidad de recuperación del organismo, entre otros”, afirma. “También nos preocupa el proceso de evaluación y regulación de los productos homeopáticos recientemente abierto por la Administración y su equiparación conceptual con los medicamentos al uso”, afirma el experto.
  • TERAPIAS HERBALES. Respecto a estas terapias, solo se dispone de estudios controlados con dos principios activos de posible efecto preventivo en la migraña episódica: la petasina (de la planta Petasites hybridus) y el partenólido (de la planta Tanacetum parthenium). “En España, no se dispone de preparados herbales fiables para el tratamiento de la migraña. En el caso de la petasina, porque se extrae de una planta cuyos extractos contienen también pirrolizidina, una sustancia que es hepatotóxica y cancerígena. Hasta la fecha, solo existe un único preparado que parece haber conseguido eliminar los alcaloides tóxicos de los extractos de la planta, pero no ha sido comercializado en España y recientemente ha sido retirado por el Ministerio de Sanidad alemán por dudas sobre su seguridad. En cuanto al partenólido, su eficacia no ha sido confirmada en su totalidad y no está clara la dosis adecuada del principio activo”, explica el doctor Francisco José Molina.
  • TERAPIAS DIETÉTICAS. “Es un hecho sobradamente conocido que, en algunos pacientes, determinados alimentos y condimentos pueden desencadenar sus crisis de migraña; sin embargo, pensamos que la relación entre migraña y alimentación está sobreestimada, pues los estudios epidemiológicos nos hablan de que esto sucede de forma habitual y consistente en torno al 10% de los pacientes”, detalla el doctor David Ezpeleta. “En general, las personas que se ven afectadas por este problema lo reconocen fácilmente y evitan el alimento o alimentos que les disparan las crisis de migraña”, comenta el doctor José Molina. “Los neurólogos no aconsejamos dietas especiales ni restrictivas a los pacientes con migraña ya que, a fecha de hoy, ninguna intolerancia alimentaria ni su correlato dietético han demostrado con rigor su eficacia ni en la migraña episódica ni en la migraña crónica”, concluye. “Es más, la supresión de ciertos alimentos puede ser peligrosa por producir déficits de vitaminas y oligoelementos, siendo una práctica altamente desaconsejable durante el embarazo”, matiza el doctor Jesús Porta-Etessam, miembro del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN. “Diríase que el problema no está en el qué, sino en el cómo. En nuestras consultas, más que de alimentos concretos (determinadas bebidas alcohólicas aparte), los pacientes nos hablan de retraso u omisión de comidas principales y otros tipos de ayuno, falta de hidratación y comidas copiosas como posibles factores desencadenantes de sus crisis”, apostilla el experto.
  • SUPLEMENTOS ALIMENTICIOS. Acerca de los suplementos alimenticios eficaces en la prevención de la migraña, se dispone de evidencias científicas para la vitamina B2 (riboflavina) y el magnesio. “La vitamina B2 a dosis altas (400 mg/día) y el magnesio a dosis medias (300 mg/día) pueden ser eficaces, pero al igual que en las terapias herbales, solo hay datos favorables en la migraña episódica. Sin embargo, la eficacia de estos tratamientos es limitada y menor que la de los fármacos antimigrañosos habituales”, explica el doctor Francisco José Molina. En cuanto a las informaciones que apuntaban a un origen intestinal de la migraña relacionado con el déficit de la enzima diamino-oxidasa (DAO), y su suplementación oral, a fecha de hoy no existen publicaciones que sustenten su eficacia”, declara.
  • MEDICINA CONDUCTUAL, ACUPUNTURA E HIPNOSIS. La revisión realizada por la SEN también incluye terapias relacionadas con el trabajo del cuerpo, la medicina oriental y las terapias mentales en pacientes con cefaleas. “En relación con la acupuntura, hemos comprobado que existen evidencias a favor de su uso y estudios en contra. Es un tratamiento que podría valorarse en algunos pacientes con migraña”, señala el doctor Jesús Porta-Etessam. “La medicina conductual, las terapias de relajación, el biofeedback y la terapia cognitivo-conductual para el estrés son recursos que se han mostrado útiles tanto en la migraña como en la cefalea de tipo tensión; en consecuencia, deberíamos considerarlos en nuestros pacientes, especialmente si el estrés es un desencadenante o agravante de sus crisis”, continúa. Sobre la eficacia de la hipnosis en la migraña y la cefalea de tipo tensión, “a día de hoy no se dispone de evidencias, aunque en algunos pacientes somatizadores y sin salir del ámbito médico puede ser un buen recurso”, declara.
  • OTRAS. Finalmente, el tratamiento del dolor periférico regional con bloqueos de nervios craneales, los diferentes abordajes terapéuticos de los puntos miofasciales y las diferentes técnicas de fisioterapia, quiropráctica y otras disciplinas “pueden ser útiles en muchos casos, pero se necesitan ensayos clínicos que confirmen su eficacia y permitan ampliar el abanico de pacientes que puedan beneficiarse de estas terapias”, señala el doctor Jesús Porta-Etessam. Al respecto de la fisioterapia, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM) y la Asociación Española de Pacientes con Cefalea (AEPAC) afirman que la Fisioterapia ofrece un tratamiento eficaz para mejorar la calidad de vida de los afectados por cefalea, ya que disminuye la intensidad y la frecuencia de sus crisis. La presidenta de AEPAC, Ruiz de la Torre defiende los tratamientos de Fisioterapia para tratar este tipo de patologías porque aunque “desconozco el porcentaje concreto de mejora que tiene, en mis años como y como paciente, he visto que quienes se han tratado la cefalea cronificada o la migraña con Fisioterapia, han visto mejorada su calidad de vida”.

Anticuerpos monoclonales: ¿el futuro?
Aún hoy, hay escasos tratamientos efectivos y bien tolerados aprobados que prevengan los ataques. Por ello hay una necesidad enorme de tratamiento para esta dolencia. Gracias a dos nuevos estudios hechos públicos el pasado mes de abril, se puede ofrecer esperanza a las personas con migraña, ya que han mostrado la eficacia de nuevos fármacos para prevenir los ataques de migraña antes de que se produzcan, en lugar de detenerlos una vez que han comenzado. Estos ensayos son los primeros en probar anticuerpos monoclonales para la prevención de la migraña dirigiéndose al péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), que siempre se ha considerado relevante en la migraña, pero nunca se han desarrollado medicamentos para ir específicamente a esta proteína. Los resultados de ambos estudios de fase II se han dado a conocer en la 66 Reunión Anual de la Academia Americana de Neurología, celebrada en Filadelfia, Estados Unidos, entre el 26 de abril y el 3 de mayo, aunque necesitan estudios más amplios para confirmar los hallazgos.

¿Y la toxina botulínica?
La toxina botulnica también juega un papel crucial en el tratamiento de la migraña crónica. Según el estudio PREEMPT, después de 12 meses de tratamiento con toxina botulínica tipo A, cerca del 70% de los pacientes experimentaron una reducción del 50% en el número de días que sufren migraña. Asimismo, el uso de esta toxina, reembolsada por el Sistema Nacional de Salud, reduce significativamente los días con cefalea moderada a severa y mejora la calidad de vida de los pacientes. Según explica el doctor Julio Pascual, director del Área de Neurociencias y profesor titular de Neurología del Hospital Universitario Central de Asturias (Oviedo), “los neurólogos disponemos ahora de una alternativa más para tratar una enfermedad altamente incapacitante para la que hasta el momento no teníamos casi opciones: la toxina botulínica tipo A es un tratamiento preventivo sin efectos secundarios depresores sobre el sistema nervioso central y sin efectos secundarios sistémicos, que reduce de forma muy relevante la frecuencia y la severidad de las crisis, hace que el paciente tenga que consumir muchos menos analgésicos, y que goza de una excelente tolerabilidad”, asegura este especialista.

El farmacéutico, clave en detectar cefaleas por abuso de medicación
En muchas ocasiones el dolor de cabeza se produce por el uso indebido de fármacos por parte del paciente, ya que la automedicación no responsable puede evolucionar a la cefalea por abuso de medicación, de carácter crónico y de muy difícil control. Detectar a los pacientes que se automedican e identificar problemas relacionados con los medicamentos, así como prevenir el mal uso y abuso del mismo, es clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Según Javier García, director de marketing de ratiopharm, “la prevalencia de los trastornos neuropsiquiátricos en la sociedad hace imprescindible que el farmacéutico refuerce su intervención en esta área”. Y es que, la ansiedad, la depresión, los trastornos del sueño y las migrañas y cefaleas son los trastornos neurosiquiátricos de mayor prevalencia en la población y son considerados problemas de salud pública de primer orden con una gran repercusión sobre la calidad de vida de pacientes y familiares.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here