En el marco del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, Purina resalta los beneficios de la terapia asistida con perros para niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Estudios recientes han demostrado mejoras en su bienestar emocional y social, así como en la asistencia a tratamientos.
El poder terapéutico de los perros en niños con autismo
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) afecta la comunicación, la interacción social y la conducta de quienes lo padecen. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que uno de cada 100 niños en el mundo tiene TEA. Aunque existen signos comunes, como dificultades en el contacto visual o resistencia a los cambios de rutina, cada niño es único y requiere un enfoque terapéutico adaptado.
En este contexto, las terapias asistidas con perros han demostrado ser un recurso valioso para mejorar el bienestar emocional y social de los niños con TEA. Su carácter afectuoso y no invasivo los convierte en aliados ideales para fortalecer habilidades esenciales en los menores.
Cuatro beneficios clave de la terapia asistida con perros
- Vínculo emocional y seguridad: Los perros proporcionan compañía constante, generando un entorno de confianza y apoyo para los niños.
- Aumento de autoestima y reducción del estrés: La interacción con los perros fomenta la aceptación incondicional, lo que ayuda a disminuir la ansiedad y mejorar la confianza en sí mismos.
- Mejora en habilidades sociales y comunicativas: La sensibilidad de los perros permite que los niños desarrollen empatía y aprendan a interpretar señales sociales.
- Fomento de la independencia y seguridad: Los perros de asistencia pueden prevenir situaciones de riesgo y ayudar en la regulación del comportamiento.
Estudio pionero: El impacto de la terapia con perros en niños con TEA
Desde 2015, Purina ha respaldado investigaciones para evaluar los beneficios del vínculo humano-animal. En colaboración con el Hospital Clínic de Barcelona, el Centro de Terapias Asistidas con Canes (CTAC) y el Hospital de Día (HD) del Servicio de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil, se realizó un estudio centrado en la terapia asistida con perros.
El estudio incluyó a 23 niños de entre 6 y 13 años, de los cuales el 47% tenía TEA. Se encontró que la asistencia a sesiones era notablemente mayor (97,4%) en los días con terapia asistida con perros. Además, el 92% de los episodios de desregulación emocional ocurrieron en días sin terapia, lo que sugiere un impacto positivo en la estabilidad emocional de los participantes.
Los profesionales que participaron en el estudio también resaltaron la efectividad de esta terapia. Uno de ellos comentó: “Los niños estaban más tranquilos y confiaban más en los terapeutas”. Otro especialista destacó: “La terapia de exposición con perros nos ha ayudado a mejorar la técnica de prevención de respuesta en situaciones de ansiedad”.
Sónia Sáez, veterinaria y responsable de Comunicación en Purina España, señala: “Las intervenciones asistidas con animales no solo impactan positivamente la salud de los niños con TEA, sino que también mejoran la calidad de vida de sus familias y su entorno social”.





