El estrés y las responsabilidades han iniciado a muchas mujeres en unos hábitos difíciles de erradicar: comerse las uñas, morder objetos, rechinar los dientes (bruxismo) o mascar chicle incansablemente. Al margen de la cuestión estética, puede llegar a constituir un problema serio de salud que en un futuro les llegue a impedir comer y hasta hablar con normalidad. El ejercicio y las relaciones sociales son dos opciones de primera.
Hasta seis de cada diez casos tratados en las consultas de cirugía oral y maxilofacial se deben a disfunciones en la articulación temporomandibular (ATM), siendo más frecuente en las mujeres en una proporción de 9 casos a 1. El bruxismo –apretar los dientes durante la noche-, mascar chicle, comer pipas o morder objetos son algunos de los factores que producen sobrecarga en la articulación, que a la larga desencadena la malformación, cuya consecuencia más directa son el dolor, los chasquidos y las limitaciones en la apertura de la boca. Aunque según el doctor Santiago Llorente,presidente de la SECOM y médico adjunto del servicio de Cirugía del Hospital Universitario Central de Asturias, ninguno de ellos por sí mismo es la causa única de la patología, entre todos van contribuyendo a su desencadenamiento. En todos los casos, el culpable hay que buscarlo en el estresante ritmo de vida actual, que carga sus baterías mayoritariamente sobre el colectivo femenino.
9 casos a 1: gana la mujer
El síndrome de Articulación Temporomandibular (ATM) es una disfunción que se produce en la articulación que une la mandíbula con el cráneo y que acaba dificultando o, incluso, impidiendo la apertura de la boca. Tiene la peculiaridad de que se produce en una proporción extremadamente superior en las mujeres que en los hombres, con una relación de nueve casos a uno. Según ha afirmado el doctor Rafael Martín-Granizo, Médico Adjunto del Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Clínico de Madrid, en el XIX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM) celebrado en Tenerife, es evidente queesta relación indica que alguna causa hormonal debe afectar a la articulación, pero aún a día de hoy, esa causa se desconoce.
Cada vez más jóvenes
Además, los casos de ATM están, además, apareciendo a edades cada vez más tempranas. Cada vez vemos esta patología con más frecuencia en nuestros servicios, y cada vez en mujeres más jóvenes, incluso en niñas que acaban de pasar la pubertad o adolescencia y ya presentan estos problemas?. Según el cirujano, esta situación se debe al modo de vida de hoy en día, con mayor responsabilidades y mayor estrés que hace que la articulación se sobrecargue antes. Esta sobrecarga se produce a la hora de apretar los dientes o de masticar, lo que provoca a largo plazo un problema de disfunción de este tipo.
Los efectos de un mal vicio
En palabras del doctor Santiago Llorente, el síndrome de dolor-disfunción de la Articulación Temporomandibular (ATM), refleja un cuadro caracterizado por dolor y por disfunción o mal funcionamiento de la articulación que se traduce en ruidos y chasquidos. Estos ruidos se producen porque la articulación tiene un menisco que se descoloca, produciendo además de los ruidos y chasquidos, limitaciones en la apertura de la boca (limitación de la función mandibular). A esta limitación en la apertura de la boca le llamamos bloqueos, que pueden durar desde minutos u horas, hasta semanas o hacerse incluso crónicos. Aunque el bruxismo y los hábitos repetitivos como morderse las uñas pueden desencadenar esta patología, la falta de molares, por ejemplo o algunos tipos de oclusión dental, también pueden iniciarla: son los factores predisponentes de origen dentario, entre los que se relacionan la pérdida de molares en uno de los dos maxilares y que no puede hacer función molar (función molar anómala). Otro caso son los que tienen las mandíbulas muy metidas para atrás o quienes no pueden cerrar la boca en la parte anterior.
Tratamiento e implantes
- Según el doctor Llorente, en los primeros estadios, si existe un cuadro de dolor, el tratamiento médico se hace con antiinflamatorios y relajantes musculares.
- Si la retirada de factores de riesgo y la medicación no va bien se colocan unas férulas de relajación, que son unos aparatos que se encajan en una de las arcadas dentarias y en la otra se aplana, de manera que el paciente no pueda morder. Se usan sobre todo durante la noche y sirven de relajación evitando la mordida. Si con el tratamiento médico no se consigue solucionar el problema, conviene estudiar cada caso para erradicar los factores de riesgo y evitar que el cuadro evolucione a estadios más avanzados, como el estadio 5, que indica una artrosis mandibular, en la que hay alteraciones anatómicas que han producido un desgaste de la articulación progresiva y una desestructuración de la anatomía normal. Mientras que los bloqueos en la apertura de la boca de menos de 20 mm pueden darse a partir del estadio 2-3, los bloqueos permanentes son los que van llevando a la artrosis.
- La cirugía constituye la última solución, cuyas técnicas van desde un simple lavado de la articulación hasta cirugías abiertas, pasando por la artroscopia. Aunque es cierto que en bloqueos agudos el lavado articular es la primera medida, esta opción de la cirugía nunca suele ser la primera opción.
Ejercicio y relaciones sociales: 2 claves para reírse a mandíbula batiente
Según el doctor Llorente, el síndrome de ATM es una patología con mucha prevalencia en la población, y añade que sólo el 10% de los casos son los que se cronifican y vienen a recibir tratamientos avanzados. Por lo tanto merece la pena atacarla en estadios iniciales. Los casos producidos por estrés que responden a la medicación, indican que existe una contractura muscular, que se puede corregir mediante unas pautas de vida. Las medidas que más estrés quitan en la vida diaria son el ejercicio físico, cuyo mejor exponente es la natación, y el fomento de las relaciones sociales. Aunque el cirujano maxilofacial puede tratar cada caso desde los estadios iniciales, el dentista viene a ser el primer especialista que suele detectar estos casos. No obstante,a partir del momento en que hay que poner férulas de relajación, el caso es obligatoriamente derivado al cirujano.
Soluciones in extremis
- En los casos más graves de disfunción articulares temporomandibular (ATM) en los que sea necesaria la cirugía para su corrección, los cirujanos orales y maxilofaciales apuestan por el uso de un tipo de cirugía mínimamente invasiva, la cirugía artroscópica, que lleva una cánula con una videocámara incorporada, que se introduce en la articulación. Una vez en la articulación se hace un lavado y se introduce otra cánula por la cual se manipula y se opera. Se trata de hacer un tipo de cirugía por pequeñas incisiones o incluso por vía endoscópica o artroscópica, de tal manera que la recuperación del paciente sea mucho más rápida. Las secuelas que pueda producir son mínimas ya que las cicatrices son prácticamente nulas y el
tiempo de ingreso hospitalario es mucho menor, a veces en el mismo día, destaca el doctor Martín-Granizo. Por encima del 90 por ciento de pacientes mejoran con esta técnica mínimamente invasiva. Además es un tipo de cirugía muy poco agresiva para el paciente y que nos da mucha información porque vemos la articulación funcionando en tiempo real, y detectamos posibles lesiones interiores?, afirma el doctor Rafael Martín-Granizo. - Además, en el Congreso de la SECOM en Tenerife se ha debatido sobre un reciente tipo de cirugía mínimamente invasiva, con la que algunos cirujanos orales y maxilofaciales españoles están trabajando de manera novedosa. Se trata de una cirugía endoscópica no artroscópica, para reducir y fijar las fracturas de cóndilo mandibular. Es una cirugía muy novedosa que está practicando sólo en algunas Unidades españolas, como el Hospital de La Princesa de Madrid, y en Vigo y Alicante, afirma el doctor Francisco Rodríguez Campo. Hasta ahora el tratamiento de estas fracturas ha sido mediante bloqueo intermaxilar sin reducción o con reducción y fijación mediante cirugía abierta, con el riesgo que puede conllevar de parálisis facial?, apunta el especialista. Ahora el riesgo menor y los resultado hasta ahora, aunque se han hecho pocos casos, es muy bueno, asegura el doctor Rodríguez Campo.




