Antiaging capilar: una tendencia al alza
Sí: el cabello también acusa el paso del tiempo y lo hace luciendo más débil, fino y escaso (ya que pierde densidad) y, también, dando la bienvenida a las canas. Otros signos típicos del envejecimiento capilar son una mayor sequedad, encrespamiento y unas puntas abiertas y quebradizas. Afortunadamente, cada vez hay más opciones y formulaciones específicas para las “melenas veteranas”. Una de ellas es la nanotecnología, en la que se basa la línea Seskavel Time Stop, de Sesderma, y que permite que los principios activos penetren profundamente en el interior del cabello, actuando tanto en el cuero cabelludo como dentro de la fibra capilar. Incorpora un complejo antienvejecimiento con una acción antioxidante que, además, favorece la microcirculación de nutrientes para lograr un cabello más fuerte y resistente, a la vez que protege el color y las canas frente a la acción de la radiación solar.
Para la pérdida de densidad, Dercos ha lanzado el ritual Densi-Solutions, una línea formulada para la recuperación de la masa capilar, la cual está formada por la siguiente ecuación: el grosor del cabello + la resistencia + la cantidad de cabellos en crecimiento. El tratamiento consta de un champú densificador, un bálsamo y un concentrado.
La última novedad –y, también, la más rompedora- viene de la mano de Phyto RE 30, un revolucionario tratamiento capilar que repigmenta las canas desde la raíz sin pigmentos colorantes. Se trata de un importante avance basado en el hallazgo de un péptido, el RE 30 que tiene un efecto potenciador de la melanina, reactivando la pigmentación natural del cabello.
Orgánicos, en seco, sin sulfatos… las opciones más “in”
⊕ El boom de los tratamientos a base de queratina ha traído consigo la popularidad creciente de los champús y productos capilares sin sulfatos, un ingrediente con acción detergente que es típico en los champús, ya que sirve para eliminar la grasa y la suciedad. Sin embargo, y a pesar de estas funciones “limpiadoras”, los sulfatos pueden resultar muy agresivos ya que podrían llegar a eliminar los aceites naturales del cabello y dar a lugar a irritaciones y otras alteraciones en el cuero cabelludo. La tendencia es, por tanto, elegir productos libres de este ingrediente.
⊕ Tal y como comentan desde Freshly Cosmetics “asociamos mucha espuma = buen champú = limpia más y mejor. Sin embargo, la espuma de los champús habituales procede de los sulfatos. Estos son agentes limpiadores que se incluyen en las fórmulas tradicionales por su elevado poder limpiador, pero en realidad, la espuma no tiene nada que ver con la limpieza o la eficacia”. Los responsables de esta firma de cosmética detox y natural comentan también que el uso de champús agresivos o de aquellos que contienen sulfatos puede ser uno de los motivos de que el pelo no quede todo lo limpio que debería cuándo lo lavamos: “Aunque sí puede tener un efecto de brillo inmediato, si se aplican este tipo de productos a diario con el tiempo el cabello luce dañado y más apagado, algo que no ocurre en un producto natural sin sulfatos, que limpia en profundidad pero con suavidad y respetando la estructura del cabello”. En cuanto al manual de uso de este tipo de productos, estos expertos recuerdan que es importante que una vez que se empiece a utilizar un producto sin sulfatos se sea constante en su aplicación, pues la mejoría que proporciona sobre el estado del cabello es progresiva, “ya que el cabello está en un proceso de desintoxicación y debe acostumbrarse a crear sus propios aceites naturales. Cambiar a otro champú al cabo de unos meses significaría retroceder en el proceso detox de nuestro cabello”.
⊕ En cuanto a la cosmética capilar orgánica, los especialistas de Phergal Laboratorios comentan que se trata de un término de plena actualidad pero que, sin embargo, no todos los productos que se presentan como tales cumplen las condiciones requeridas sino que incluso pueden incluir algunos ingredientes dañinos para la salud del cabello. ¿Cómo saber entonces si un tratamiento capilar es orgánico “de verdad”? Desde Naturtint, la línea de productos naturales de Phergal, nos dan las claves para identificarlos: libres de parabenos, sin sulfatos, sin siliconas, sin ingredientes de origen animal y, además, contener al menos un 95% de ingredientes de origen natural.
⊕ Otra tendencia al alza es el champú en seco, un producto que vive su particular momento “revival” (fue muy popular allá por la década de 1960) y que ahora se presenta en multitud de opciones para todo tipo de cabello (algunos ofrecen la doble versión champú + color). Su efecto es inmediato: basta con rociarlo (es importante no pasarse de cantidad) y hacer un suave masaje.





