3. “Le prestaré (¡por fin!) atención a mis pies”
Son sin duda los grandes olvidados de los cuidados corporales, así que el inicio del año es una excelente ocasión para “prometerles” mimos los 365 días. La doctora Cristina Lurguíe, podóloga experta en biomecánica de la Clínica Menorca, recuerda los cuidados básicos que hay que asegurar a esta zona: “hidratar los pies a diario, utilizando una crema específica con urea y aplicarla en todo el pie, excepto entre los dedos (ya que favorece la aparición de hongos) pero sí en las uñas; cortar las uñas en recto (nunca en redondo) para evitar que se claven; controlar la hiperhidrosis (sudoración excesiva), utilizando para ello productos en spray o en crema mejor que en polvo, para evitar hongos y uñas encarnadas; usar el calzado adecuado para cada situación y, si te decantas por la estética (tacones) que sea solo para momentos puntuales; y, al menos dos veces al año, según la necesidad, ir al podólogo para eliminar callos y durezas, hacer un corte adecuado de uñas y realizar un diagnóstico y tratamiento de posibles patologías”.
4. “Incluiré el tónico en mis cuidados faciales”
A pesar de sus múltiples propiedades, el tónico facial no suele encabezar los rankings de productos cosméticos más utilizados, así que es buen momento para probar sus beneficios y aprender a usarlo adecuadamente. Tal y como señalan los expertos de la firma Armonía, tras la eliminación del maquillaje con un producto específico y la limpieza facial, es importante aplicar el tónico, un producto que se encarga de cerrar los poros, logrando que la piel luzca más radiante. La clave está en elegir el producto más adecuado a cada tipo de piel, y aplicarlo correctamente, siguiendo las pautas que para ello dan los expertos de esta firma:
· Usar un tónico que no sea agresivo y que no altere el pH de la piel. Elegir los que no contienen alcohol, para así evitar que la piel se reseque y deshidrate.
· Emplear un algodón (discos suaves) para aplicarlo, humedeciéndolo y pasándolo suavemente por el rostro con pequeños toques. Nunca hay que arrastrar el algodón por la cara.
· Si el tónico es muy hidratante y nutritivo, puede ser difícil usarlo con algodón, así que en este caso, lo mejor es poner un poco de producto sobre las manos limpias y aplicarlo directamente sobre el rostro, dando pequeños toques.
· Para que los activos penetren mejor en la piel, dejar pasar unos minutos antes de aplicar el tratamiento diario (hidratante, nutritiva).
· No olvidar el cuello y el escote, ya que son zonas especialmente amenazadas por el envejecimiento y son proclives a acumular células muertas causantes de su aspecto arrugado y poco luminoso.
