El acné no está causado por la ingesta de alimentos específicos; tampoco una dieta estricta es suficiente para curarlo. Sin embargo, en algunas personas el consumo de
ciertas comidas puede agravarlo y, en todo caso, mejorará si se sigue una alimentación adecuada.
La Academia Española de Dermatología y Venereología hace hincapié en que el acné no está
causado por consumir determinados alimentos. Además señala que, aunque los dermatólogos presentan opiniones diferentes sobre la importancia de las dietas en el tratamiento, están de acuerdo en una cosa: una dieta estricta no es suficiente para curar el acné. Es cierto que algunas personas observan que su acné empeora cuando comen ciertos alimentos y, si ese es el caso, se deben evitar. Sin embargo, se sabe que el pan el arroz, las patatas, la pasta y los dulces pueden aumentar los requerimientos de insulina y esta a su vez agravar el acné por lo que no es recomendable abusar de ellos.
¿Qué lo provoca?
El acné es el trastorno de la piel con más prevalencia, pues afecta al 80% de la población española en algún momento de su vida. Conocido por ser uno de los trastornos dermatológicos más frecuentes durante la adolescencia, puede prolongarse sin embargo, más allá de la segunda década de la vida, e incluso comenzar en la edad adulta. Según el doctor Jorge Soto, Coordinador del Grupo de Dermatología Cosmetica y Terapéutica de la AEDV, Profesor Titular de Dermatología de la Universidad del País Vasco, y Jefe de Servicio de Dermatología de la Policlínica Guipúzcoa de San Sebastián, aunque afecta preferentemente a adolescentes, se puede producir a cualquier edad -desde lactantes a adultos-, y sobre todo en este último caso, en mujeres. Esta enfermedad se desencadena en el folículo pilosebáceo, donde al llegar a la pubertad, los andrógenos provocan un doble efecto: por un lado, comienzan a estimular la producción sebácea, y por otro, desencadenan la obstrucción del conducto por donde se debe eliminar al exterior el sebo.
El resultado es que esta glándula, con el sebo retenido a causa de la obstrucción, se inflama y, secundariamene, es colonizada por bacterias provocando la aparición del acné. “No se trata de una patología que ponga en riesgo la vida del paciente, pero el acné sí puede deteriorar significativamente la existencia de las personas que la padecen, en forma de cicatrices físicas o espirituales”, señala el experto.
Así que las hormonas, ciertas bacterias o las alteraciones genéticas, pero también algunos medicamentos, cosméticos y productos químicos están involucrados en la patogénesis de la enfermedad. El acné puede aparecer como inflamación, tomar la forma del llamado acné comedogénico (con puntos blancos y puntos negros) o aparecer como mezcla de ambas formas.
Mitos y realidades
Para el doctor Jorge Soto “en torno a esta enfermedad tan frecuente se han ido tejiendo a lo largo del tiempo una mitología de consejos que el paciente recibe de sus amigos, familiares, y profesionales de ciertos centros de cuidados estéticos”. “Córtate el flequillo, no te masturbes, lávate la cara, son algunas de las expresiones más oídas, junto a los consejos dietéticos”, señala. La prohibición de comer chocolate, nueces, fritos o embutidos, porque exacerban el acné, forma también parte de la cantinela de consejos que recibe el adolescente con granos de acné. “En general, la comunidad médica ha mantenido que la dieta no juega un papel significativo. Hasta este momento, no había estudios científicos serios y amplios que sostuvieran esta relación”, añade el experto.
El índice glicémico
“Sobre la influencia de la dieta sobre el acné siempre ha habido controversia, pero las últimas investigaciones dan un nuevo y significativo giro”, explica el doctor Soto. Y es que durante los últimos cinco años, y al mismo tiempo que se producía un incremento del interés de la población sobre la influencia de la dieta en su salud, se comenzaron a publicar los primeros estudios serios que insinuaban que ciertos hábitos dietéticos influían negativamente en el acné.
“A la luz de los conocimientos actuales podría ser que algunos pacientes con acné se beneficiaran de una dieta con menos compuestos de elevado índice glicémico (azúcares refinados) y lácteos, pues ambos elevan los niveles de insulina y otras hormonas que a su vez, promueven la secreción de andrógenos, que están en la base de los cambios que ocurren en el
folículo sebáceo y terminan por desencadenar el acné”, señala el doctor.
En esta misma línea, una investigación publicada en la revista ‘Archives of Dermatology’ por Loren Cordain, profesora de biología evolutiva en la Universidad de Colorado, demostraba que la elevada producción de azúcar que resulta del consumo de alimentos refinados provoca un aumento de la producción de insulina y del factor de crecimiento de la insulina (también llamado IGF-1), dos sustancias que podrían redundar en un agravamiento del acné. El aumento de la insulina provoca a su vez un aumento de la producción de hormonas masculinas, lo que estimula la segregación de sebo por parte de los poros. Mientras que el IGF-1 multiplica la producción de queratinocitos, unas células de la epidermis que constituyen una de las principales huellas de identidad del acné. Según estos estudios comer mucho pan y abundantes cereales refinados influye negativamente en el acné, mientras que las dietas bajas en hidratos de carbono producen importantes mejorías en los pacientes.
Otros estudios han venido a confirmar esta relación causa-efecto entre la dieta y el acné: en sociedades con una economía sin desarrollar el acné es prácticamente desconocido ya que estos pueblos consumen alimentos mínimamente procesados, no comen ni cereales ni azúcar refinados. Buen ejemplo de ello lo constituye Alaska, donde la aparición del acné coincidió con la llegada de dietas occidentales.
RECETAS MUY FÁCILES PARA COMBATIR EL ACNÉ
Ragout de ternera
INGREDIENTES:
800 gr de carne de ternera cortada en trozos (falda)
1 rama de hierbas aromáticas
½ kilo de zanahoria
½ kilo de cebollitas
1 vaso de vino tinto
3 cucharadas de tomate frito
½ vaso de aceite de oliva
Sal
Pimienta
Harina
PREPARACIÓN:
Salpimentar los trozos de carne, pasarlos ligeramente por harina y dorarlos en una sartén con medio vaso de aceite de oliva. Sacar y reservar. En la misma sartén, rehogar las cebollas y las zanahorias hasta que estén doradas. Una vez listas, se pasa todo a una cazuela, se añade la carne, las hierbas, la salsa de tomate, un vaso de agua y otro de vino. Se deja cocinar a fuego lento durante una hora o hasta que la carne esté tierna, se rectifica de sal y se sirve.
Escalibada con anchoas
Ingredientes:
2 Cebollas
2 Berenjenas
2 Pimientos rojos
Sal
Aceite de Oliva Virgen Extra
1 lata de anchoas
Aceitunas negras


Preparación:
Asar en el horno sin pelar las cebollas, las berenjenas y los pimientos hasta que estén tiernos. Sacamos de horno y tapamos los pimientos con un paño para que sea más fácil quitarles la piel. Una vez tibios, se pela la cebolla y se corta en gajos; quitamos la piel a los pimientos y cortamos en tiras con las manos; separamos la pulpa de la piel de las berenjenas y también cortamos en tiras. Disponemos las verduras en un plato y adornamos con las anchoas y las aceitunas. Salamos y regamos con aceite de oliva. Se puede acompañar de tostas de pan doradas al horno y untadas con un poco de tomate crudo.




