Limpieza en “modo lirón”
Rosa García, experta facial de Olay, lo deja muy claro: “Por cada 24 horas que no nos limpiamos la cara, nuestra piel envejece 13 días”. Por eso, el gesto de desmaquillado-limpieza es absolutamente imprescindible todas las noches, complementado con la exfoliación dos veces por semana (dependiendo del tipo de piel), para eliminar las células muertas, neutralizar las imperfecciones que se acumulan en la superficie y purificar el rostro.
Los productos micelares siguen “reinando” por méritos propios en el área de la limpieza, ya que las micelas han demostrado ser uno de los ingredientes más efectivos para “atrapar” la suciedad e impurezas de la piel. Las nuevas líneas de este tipo de productos, como la que acaba de lanzar Lierac, se dirigen hacia un objetivo de “doble limpieza”: la superficial, liberando a la piel de los agentes contaminantes y el polvo y eliminando el maquillaje, y la limpieza en profundidad, que retira los excesos de sudor y sebo y ayuda a eliminar las células muertas.
Péptidos: aliados de Morfeo
Teniendo en cuenta que por la noche la piel entra “en talleres”, es obvio que no vale cualquier producto, así que la utilización de cosmética nocturna está justificada de sobra. Tal y como señala Rosa García, “una crema específica para estas horas de sueño ayuda a proporcionar resultados antiedad óptimos y proporciona una mejora inmediata del aspecto y el estado de la piel. Ingredientes como los péptidos incrementan la penetración de los activos antienvejecimiento en las capas superficiales mientras dormimos”.
Señas de identidad “nocturna”
Las principales señas de identidad de los productos que se encuadran en la categoría de “cremas de noche” son las siguientes: mejoran la función de barrera de la piel (frenan la pérdida de agua y aumentan la capacidad de resistencia cutánea); potencian la reparación del ADN celular; mejoran el mecanismo de pigmentación (la noche es el momento ideal para combatir las manchas) y aportan texturas y aromas que inducen a la relajación.
Especialmente recomendables son los serums “Incorporan una dosis extra de los principios activos más concentrados y son la opción más adecuada para tratar las capas más profundas de la piel. Su textura suave y ligera hace que estos activos penetren mejor en los poros más cerrados. La clave para potenciar su efecto es no ‘arrastrarlo” por la piel sino poner un poco de producto en la palma de la mano y aplicarlo con pequeñas presiones en mejillas, cuello y frente”, dice Rosa García.
Un dato para no olvidar: al igual que la crema de día, los productos nocturnos siempre deben aplicarse sobre la piel perfectamente limpia y desmaquillada.
