estreptococo

A finales de año, del Reino Unido nos llegaban noticias inquietantes de un “inusual aumento de las infecciones por Streptococcus pyogenes” con el fallecimiento de 60 personas, 15 de ellas menores. En España, la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP) también corroborada un aumento de su incidencia y lanzaba una alerta “únicamente dirigida a profesionales” para su adecuado manejo, insistiendo en que no hay que preocuparse y en que los pediatras saben perfectamente qué hacer.

Aunque el Streptococcus pyogenes o estreptococo del grupo A (GAS, por sus siglas en inglés), es una bacteria conocida y generalmente causa infecciones leves (es la causa más frecuente de faringoamigdalitis agudas en los niños), el aumento de su incidencia y virulencia, no solo en Reino Unido sino también en Francia y otros países de nuestro entorno, parece indicar que se debe a un descenso de la inmunidad general debido a las medidas de distanciamiento impuestas durante la pandemia. Aunque según los expertos, también hay que analizar un cúmulo de circunstancias, como la coincidencia de virus respiratorios como el respiratorio sincitial (VRS) y la gripe, que podrían favorecer una infección más grave, basándonos en el principio de que cuantos más virus hay circulando, más posibilidades de complicaciones bacterianas existen.

De leve a enfermedad invasiva

Generalmente en niños pequeños la infección por GAS, da la cara mediante cuadros leves, que pueden ser en forma respiratoria (amigdalitis) o cutáneos, que se conocen como escarlatina por el sarpullido que provocan. En los casos más graves, los niños suelen tener fiebre persistente, somnolencia, alteraciones del nivel de consciencia y coloración azulada de los labios y las palmas de los pies y las manos.

La enfermedad invasiva por GAS constituye una infección grave y en ocasiones incluso mortal, en la que las bacterias invaden distintas partes del cuerpo, como la sangre, los músculos profundos y el tejido graso o los pulmones. Las dos formas más graves de enfermedad invasiva por GAS son la fascitis necrotizante (infección del tejido graso y muscular) y el síndrome de shock tóxico estreptocócico (infección de evolución rápida que produce hipotensión/shock y lesiones de órganos como los riñones, el hígado y los pulmones).

Recomendaciones 

La Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP) lanzaba una alerta para los médicos, no para los padres, con el fin de estar más atentos y aumentar la vigilancia. En esta alerta relacionaba el aumento de las infecciones bacterianas graves por estreptococo con el incremento de las infecciones respiratorias en general y con la colaboración habitual que se produce entre virus y bacterias, concretamente por una sobreinfección de una infección respiratoria viral, como VRS o gripe. De ahí que tanto ella como el resto de expertos en enfermedades infecciosas recomienden:

  1. Mantener una elevada alerta y sospecha ante la posibilidad de casos graves de infección por S. pyogenes.
  2. La vacunación de la gripe en todas las edades, siempre que no haya contraindicaciones, especialmente en todos los niños entre 6 meses y 5 años, siguiendo las indicaciones del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP).
  3. El mantenimiento en su domicilio, sin acudir al colegio, a todos los niños con una infección confirmada por S. pyogenes hasta llevar, al menos, 24 horas con un tratamiento antibiótico adecuado, para evitar la diseminación y el aumento de casos.
  4. Lavarse las manos, no fumar en casa y evitar aglomeraciones innecesarias.

Apúntate a nuestra newsletter

* La newsletter para farmacéuticos es para uso exclusivo de profesionales sanitarios (médicos, enfermeros, farmacéuticos) involucrados en la prescripción o dispensación de medicamentos, así como profesionales de la industria farmacéutica y la política sanitaria. Publicitario Farmacéutico SL no se hace responsable del uso de esta newsletter por parte de profesionales no cualificados.

Avatar

Paula Rivero

Pertenezco a la primera promoción de Periodismo que salía del "horno" de Sevilla (en todos los sentidos), allá por el año 94. La falta de experiencia de una facultad que empezaba me llevó a tener...