¿Colesterol elevado? El ABC nutricional

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Stop azúcares

Asimismo, existen estudios que asocian un mayor consumo de azúcares refinados al aumento del colesterol LDL. De esta manera, las bebidas azucaradas son un claro enemigo. A su vez, la calidad de la grasa y el tipo de alimento que se consume será otro aspecto a tener en cuenta más allá del contenido de colesterol del propio alimento. La tendencia debe ser evitar los productos ultraprocesados, ricos en azúcares, aceites refinados, grasas trans, sal y aditivos. A su vez, el consumo de alcohol no será beneficioso y debe evitarse. Aparte de la alimentación, la práctica de actividad física es un aspecto clave si se quiere disminuir el colesterol, observándose mayores beneficiosos si es de elevada intensidad.

¿Y qué pasa con los complementos?

Existen numerosos alimentos funcionales y complementos alimenticios de venta en farmacia, diseñados para ayudar en la disminución del colesterol elevado, avalados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Son el chitosan, el glucomanano y la levadura roja de arroz. En cualquier caso, el empleo de estos complementos alimenticios, aun suponiendo una ayuda en la reducción del colesterol, sin embargo, sin unos hábitos alimenticios correctos y una rutina de actividad física, estos complementos no van a lograr los efectos deseados. El énfasis se debe centrar primero en los hábitos nutricionales y la actividad física, antes que en la complementación nutricional específica para el colesterol, ya no solo por la reducción de este parámetro, si no por las posibles mejoras generales en otros marcadores frente a la enfermedad cardiovascular.

1.      Respecto al chitosán, la EFSA permite la siguiente alegación en los productos que lo contengan: “el chitosán puede contribuir a mantener los niveles normales de colesterol en la sangre”. Para obtener el efecto deseado, se deben consumir 3 g de chitosán diarios. Al respecto, los estudios analizados han mostrado una reducción pequeña, pero estadísticamente significativa en las concentraciones de colesterol totales y de colesterol LDL.

2.      Respecto al glucomanano, la EFSA aprueba que los complementos que lo contengan en su composición emitan la siguiente alegación: “El consumo regular de glucomanano ayuda a mantener las concentraciones normales de colesterol en la sangre”.  Se deben consumir al menos 4 g / día de glucomanano en una o más porciones para conseguir el citado efecto.

3.      De igual manera ocurre con la monacolina K presente en las preparaciones de levadura roja de arroz, estableciéndose, según la EFSA, una relación causa-efecto entre su consumo y el mantenimiento normal de LDL en sangre.

 

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