Pídela en tu farmacia

TU REVISTA 100% GRATIS

Introduce tu C.P. y localízala:

Revista Abierta

Pídela en tu farmacia

TU REVISTA 100% GRATIS

Introduce tu C.P. y localízala:

Revista Abierta
Home Bienestar «Recargar» vitamina D en verano no siempre es suficiente para normalizar un déficit que se arrastra del resto del año

«Recargar» vitamina D en verano no siempre es suficiente para normalizar un déficit que se arrastra del resto del año

por Redacción Consejos
suplementos de vitamina d

Con la llegada del verano y el aumento de las actividades al aire libre, muchas personas asumen que la exposición solar será suficiente para recuperar unos niveles adecuados de vitamina D. Sin embargo, los especialistas advierten de que pasar más tiempo al sol no garantiza corregir una carencia que puede haberse desarrollado durante meses.

Factores como trabajar en espacios cerrados, la escasa exposición solar habitual, la edad avanzada o la obesidad pueden dificultar que el organismo produzca la cantidad necesaria de esta vitamina, incluso durante los meses con más horas de luz.

Según explica la Dra. Begoña Ortiz Santodomingo, directora del Área Científica de Farmasierra, solemos asociar el verano con ‘recargar’ vitamina D, pero no siempre es suficiente para normalizar un déficit que se arrastra del resto del año. Influyen los hábitos diarios y también características individuales; por eso, en personas con riesgo o con sospecha de déficit, lo adecuado es valorarlo con un profesional sanitario”.

La vitamina D, clave para la salud ósea y muscular

La vitamina D3 o colecalciferol desempeña funciones esenciales en el organismo. Su papel más conocido está relacionado con la absorción del calcio y el mantenimiento de la salud de huesos y músculos, aunque también participa en numerosos procesos fisiológicos.

La especialista recuerda que “no hay que minimizar el déficit de vitamina D puesto que puede impactar en la salud ósea y muscular, y asociarse a debilidad y peor funcionalidad, especialmente en personas mayores”.

Además, añade que “se está investigando su relación con diversas condiciones de salud; por eso es importante prevenir y corregir la hipovitaminosis D o déficit cuando está presente, siempre siguiendo el criterio médico”.

Por qué el déficit de vitamina D es frecuente incluso en España

Aunque España cuenta con un elevado número de horas de sol al año, durante los meses de otoño e invierno disminuye la exposición a la radiación ultravioleta necesaria para sintetizar vitamina D en la piel. A ello se suman hábitos cada vez más sedentarios y una menor permanencia al aire libre.

Por otra parte, la alimentación tampoco suele cubrir por sí sola las necesidades diarias de esta vitamina, ya que los alimentos que la contienen de forma natural son relativamente limitados y no siempre forman parte habitual de la dieta.

Cómo mantener unos niveles adecuados de vitamina D

Los expertos recomiendan combinar diferentes estrategias para favorecer niveles óptimos de vitamina D:

1. Exposición solar moderada y controlada

Se aconseja una exposición directa al sol de entre 10 y 15 minutos, sobre aproximadamente el 15-20% de la superficie corporal (por ejemplo, brazos y cara), unas tres veces por semana, adaptando siempre el tiempo al fototipo de piel, la franja horaria y las circunstancias personales.

2. Alimentación rica en vitamina D

Entre los alimentos recomendados destacan:

  • Pescados azules como salmón, caballa, sardinas o arenque, consumidos dos o tres veces por semana.
  • Huevos.
  • Lácteos enriquecidos o fortificados con vitamina D.

3. Suplementación cuando esté indicada

Determinados grupos presentan un mayor riesgo de déficit, como:

  • Personas mayores.
  • Pacientes con obesidad.
  • Personas con enfermedades crónicas.
  • Quienes pasan gran parte del día en interiores por motivos laborales o académicos.
  • Trabajadores con turnos nocturnos.

En estos casos, la suplementación puede ser una opción útil, siempre bajo supervisión sanitaria y siguiendo la dosis prescrita.

¿Hay que dejar de tomar vitamina D en verano?

Los especialistas insisten en que la llegada del verano no debe ser motivo para suspender un tratamiento con vitamina D sin consultar previamente con un profesional sanitario.

La necesidad de mantener, modificar o retirar la suplementación depende de factores individuales como los niveles sanguíneos, la exposición solar habitual y la presencia de factores de riesgo.

En palabras de la Dra. Ortiz, “La suplementación puede ser necesaria en determinados perfiles también en verano, pero siempre se deben tener en cuenta las características de cada persona. Lo recomendable es revisar el caso con el profesional sanitario, que decidirá si procede mantener la pauta, ajustarla o reevaluar niveles”.

La experta concluye recordando que confiar exclusivamente en el verano para recuperar los niveles de vitamina D puede ser un error en muchos casos, por lo que la evaluación individualizada sigue siendo la mejor estrategia para prevenir y corregir un posible déficit.

También te puede gustar