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Gripes y resfriados: recomendaciones para la temporada fall/winter 2026

por Teresa Cepeda Vidal
cómo distinguir las infecciones respiratorias

Con la llegada de octubre y el cambio de estación, se inicia un periodo clave para nuestra salud. La bajada de las temperaturas, la menor ventilación en espacios cerrados y la rutina diaria favorecen la circulación de los virus respiratorios que provocan gripes y resfriados. En ambos casos, los antibióticos no son una opción.

Con la llegada del frío, es el momento en el que vuelven las consultas habituales a la farmacia en busca de aliados para defendernos de los resfriados y gripes de cada año. Y también el momento en el que aumenten las consultas en la farmacia solicitando antibióticos ante los primeros síntomas de malestar general, siendo una frase muy habitual “me encuentro fatal, necesito tomar un antibiótico fuerte”.

En este punto, la labor de información del profesional farmacéutico es clave, ya que es muy importante recordar que, los antibióticos, están indicados exclusivamente para tratar infecciones causadas por bacterias, mientras que la gripe, los resfriados, la mayoría de las faringitis y la mayoría de las bronquitis agudas son causados por virus, por lo que los antibióticos no sirven para curarlos.

Prescribir o tomar un antibiótico frente a un proceso vírico no sólo resulta ineficaz para aliviar los síntomas, sino que va a contribuir al grave problema de las resistencias bacterianas, comprometiendo la eficacia de estos medicamentos para cuando realmente sean necesarios. Ahora bien, una infección vírica puede favorecer posteriormente una sobreinfección bacteriana, por ejemplo una neumonía bacteriana o una otitis. En ese caso sí puede estar indicado un antibiótico, pero debe determinarlo un profesional sanitario.

Antibióticos naturales: de la tierra al botiquín

Sin embargo, algunos procesos bacterianos como las faringoamigdalitis estreptocócicas, otitis media aguda bacteriana, sinusitis bacteriana aguda,  bronquitis y neumonías bacterianas sí precisan de tratamiento antibiótico y debe ser siempre prescrito por el médico. En este punto,  ¿sabías que muchos de nuestros antibióticos más preciados son, en realidad, de origen natural? Tendemos a imaginar los medicamentos como el resultado exclusivo de síntesis complejas en laboratorios de alta tecnología.

Sin embargo, la historia de los antibióticos está íntimamente ligada al medio natural. Hongos, bacterias del suelo y diversos microorganismos llevan millones de años desarrollando sustancias químicas para defenderse de otros agentes microscópicos en su entorno. El ejemplo más célebre es el descubrimiento de la penicilina a partir del hongo Penicillium, que marcó el inicio de una era dorada en la farmacología. A partir de ese hongo, la investigación científica logró aislar, purificar y perfeccionar moléculas capaces de combatir infecciones graves. Así pues, cuando recurrimos a este tipo de fármacos, estamos empleando mecanismos defensivos que la naturaleza perfeccionó mucho antes de que existiera la medicina moderna.

Resfriado común o gripe. Criterios de diferenciación

Cuadro clínicoResfriado comúnGripe
Inicio de los síntomasGradual y progresivoAparición brusca
FiebrePoco frecuente o leve (inferior a 38 °C)Elevada (entre 38 °C y 40 °C), de 3 a 4 días de duración
Afectación muscularLeve o localizadaMialgia intensa y dolor articular generalizado
Astenia / CansancioModeradoAgotamiento marcado que puede prolongarse semanas
Sintomatología nasalEstornudos y congestión como rasgo principalMenos destacada o secundaria
Afección respiratoriaMolestias en la garganta y tos leveTos seca, molesta y persistente

Recomendaciones de tu farmacéutico para esta temporada

  • Vacunación si estás entre los colectivos de riesgo: octubre señala el inicio de la campaña de vacunación frente a la gripe. La inmunización sigue siendo la medida preventiva más eficaz y segura, no solo para evitar complicaciones individuales, sino también para proteger a los colectivos más vulnerables de la sociedad, como las personas mayores o con patologías crónicas.
  • Mapeo térmico e hidratación continua: El aporte de agua, caldos e infusiones contribuye a mantener las mucosas hidratadas, favorece la fluidificación de las secreciones y repone las pérdidas hídricas causadas por la fiebre.
  • Higiene de manos rigurosa: La desinfección o el lavado frecuente con agua y jabón constituye la medida más sencilla y eficaz para interrumpir la cadena de transmisión de los virus respiratorios.
  • Uso responsable de la mascarilla: Ante la presencia de síntomas respiratorios activos, el empleo de mascarilla en espacios cerrados o al mantener contacto con personas de riesgo es una medida de responsabilidad comunitaria.
  • Reposo adecuado: El descanso es vital para permitir que el sistema inmunitario desarrolle una respuesta eficaz frente a la infección.
  • Tratamiento sintomático personalizado: El uso de analgésicos, antitérmicos o soluciones salinas nasales debe orientarse al alivio de los síntomas específicos. Explica tus síntomas en la farmacia para que te recomienden el mejor tratamiento posible en tu caso concreto.

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