E-cigar, vapeadores… ¡no te engañes!

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E-cigar

Ni cigarrillo electrónico, ni incandescentes, ni tabaco de liar… Según los neumólogos, todo producto derivado del tabaco es perjudicial y una artimaña de las tabacaleras para hacer su “agosto”.

Los sistemas electrónicos de administración de nicotina, más conocidos como cigarrillo electrónico o e-cigar, son dispositivos que, en lugar de quemar las hojas de tabaco, vaporizan una solución que es inhalada por el usuario. Dicha solución contiene, además de nicotina, propilenglicol, aromatizantes y otros productos químicos, algunos de ellos considerados tóxicos. El cigarrillo incandescente, un híbrido entre el cigarrillo de combustión y el electrónico, propone utilizar un filamento incandescente para calentar la nicotina, a diferencia de quemar el tabaco directamente.

Por ello, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ratifica su posición de alerta ante el uso de los cigarrillos electrónicos y los dispositivos de vapeo ante los recientes casos publicados de enfermedad respiratoria desconocida en los Estados Unidos y cuyo vinculo común parece ser la inhalación a través de cigarrillos electrónicos. “Desde 2013, nuestra Sociedad científica, que reúne a más de 4.000 profesionales de la salud respiratoria,  se ha posicionado en contra de estos dispositivos en cuanto a que contienen sustancias toxicas y nocivas para la salud y no deben ser utilizados”, confirma el doctor Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de SEPAR.

En todos estos casos, “hay que tener claro que todos los productos relacionados con el tabaco son dañinos para la salud. Estos nuevos sistemas que siguen apareciendo en el mercado no dejan de ser alternativas de la industria tabacalera para hacer frente a la crisis que está viviendo este sector”, ha asegurado el doctor Carlos Jiménez, neumólogo y director del Programa de Investigación Integrada en tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Un engañabobos

Contrariamente a los numerosos argumentos publicitarios que lanzan las distribuidoras de estos productos, la literatura científica que existe hasta el momento apunta a que el uso del cigarrillo electrónico se asocia con una menor tasa de deshabituación tabáquica. “La probabilidad de abandonar el tabaco es un 28% inferior en los consumidores de cigarrillos electrónicos que en los fumadores de cigarros convencionales”, explica el doctor Carlos Jiménez. “Además”, prosigue, “ningún ensayo clínico ha realizado una verdadera comparación en profundidad que evalúe las diferencias entre los cigarrillos electrónicos y las terapias de deshabituación convencionales aprobadas por las por las autoridades regulatorias competentes, como los parches de nicotina, chicles o inhaladores. “Por el momento, los cigarrillos electrónicos no deberían ser recomendados como método efectivo para ayudar a dejar de fumar ya que no existe el respaldo científico suficiente como para avalar dicha afirmación”, asegura el doctor Jiménez.

200 casos de una enfermedad respiratoria desconocida en EEUU

Entre junio y agosto, las autoridades sanitarias de los Estados Unidos han contabilizado alrededor de 200 casos en 22 estados diferentes de una enfermedad respiratoria desconocida de origen no infeccioso. Todos los afectados son adultos jóvenes entre los 17 y los 38 años y el denominador común de todos ellos parece ser consumo de cigarrillos electrónicos. Tos, sensación de ahogo o dificultad para respirar y fatiga son los síntomas que presentan los afectados. “Por el momento, no es posible saber si se trata de una misma enfermedad o de enfermedades distintas con síntomas similares, pero lo cierto es que ya ha provocado un muerto y que el tratamiento no es sencillo, en muchos casos ha sido necesario intubar a los afectados” explica el doctor Jimenez-Ruiz.

“Desde SEPAR queremos poner en conocimiento de la población general que el uso de estos dispositivos es nocivo para la salud, y advertir que la evidencia científica existente respecto a los cigarrillos electrónicos hasta el momento no nos permite conocer cuáles serán sus efectos
a medio o largo plazo, sin que podamos descartar que nuevos procesos patológicos como el que actualmente están sufriendo algunos vapeadores en Estados Unidos puedan aparecer” añade el doctor Carlos A. Jiménez-Ruiz.

Tratamientos sin financiar

La financiación de los tratamientos para dejar de fumar aunque solo fuera en pacientes con EPOC supondría un importante ahorro en el presupuesto sanitario. Según un estudio llevado a cabo por SEPAR, de financiarse, un mayor número de fumadores con EPOC dejaría el tabaco y se produciría un importante ahorro económico del gasto social y sanitario, cuya estimación a los cinco años superaría los 4 millones de euros.

Todo fumador mayor de 40 años con problemas respiratorios debería visitar a su neumólogo y realizar una espirometría, la prueba diagnóstica más eficaz para detectar la EPOC. Es una prueba sencilla que permite medir la capacidad de respiración del paciente y detectar cualquier posible anomalía.

DATOS QUE QUITAN EL HIPO

⊕ El tabaco es la primera causa de muerte evitable en España.

⊕ España es líder en Europa en fumadores precoces.

⊕ La edad media de inicio a los cigarrillos se sitúa en 13 años.

⊕ El 33% de las chicas entre 14 y 18 años y el 29% de los chicos de esa edad son consumidores.

⊕ Los costes sanitarios de tratar enfermedades producidas por el tabaco ascienden a 8.000 millones anuales, además de los costes sociales y de pérdida de productividad.

⊕ El cáncer de pulmón es la enfermedad más mortal pero no es la única relacionada con el

⊕ Entre un 85% y un 90% de los casos de EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) se atribuyen al tabaquismo, cobrándose 18.000 vidas anuales.

Los hijos de padres fumadores tienen más riesgo de padecer otitis, alergias, infecciones respiratorias y crisis asmáticas

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