Tratamiento del trastorno bipolar
En opinión del Dr. Vieta, “avanzamos hacia una psiquiatría más tecnificada, pero siempre humana y cercana al paciente, y hacia una mayor precisión de los tratamientos, a través de un uso creciente de la farmacogenética, los biomarcadores, y las nuevas tecnologías de la información. Los nuevos tratamientos tendrán indicaciones más acotadas y específicas, y se esperan novedades muy importantes en el tratamiento de la depresión resistente y la prevención del suicidio, circunstancias muy comunes en el trastorno bipolar”.
En la misma línea se expresa el Dr. José Manuel Goikolea, Psiquiatra en la Unidad de Trastorno Bipolar del Hospital Clínic, al afirmar que “gracias al desarrollo farmacológico de los últimos años, tenemos un arsenal de instrumentos terapéuticos considerable, con aceptables niveles de eficacia y una tolerabilidad muy mejorada. En los próximos años parece que los avances vendrán por la vía de la medicina personalizada. La aplicación individual en cada persona del desarrollo del conocimiento de los últimos años, en términos de genética, biomarcadores tanto moleculares como de neuroimagen o de otros tipos, que permitan realizar predicciones más ajustadas y personalizadas (no promedios de todos los pacientes afectados) en cuanto a cuál será el curso del trastorno y los tratamientos más adecuados y eficientes en términos tanto de eficacia como de tolerabilidad”.
Para el Dr. Fagiolini, “necesitamos medicamentos más personalizados y más dirigidos a los síntomas específicos y -cuando contemos con biomarcadores- dirigidos a cada paciente específico. Creo que hay cientos, tal vez miles de posibles subtipos de depresión bipolar o manía y cada subtipo responde de manera diferente a los distintos tratamientos. Se necesita más investigación para desarrollar herramientas que funcionen para nosotros de manera similar a como funciona un antibiograma para nuestros colegas que tratan a pacientes con infecciones”.
En cuanto a cómo contribuir al diagnóstico precoz del trastorno bipolar, el Dr. Vieta considera que “debemos mejorar nuestra capacidad de detección de los estadios precoces o premórbidos, que se caracterizan por aparentar estados mentales inespecíficos y de gravedad moderada, pero que van acompañados con frecuencia de historia familiar de trastorno bipolar, labilidad emocional y síntomas hipomaníacos. Para ello, es fundamental que los profesionales sanitarios tengan en mente la sospecha de trastorno bipolar en sujetos jóvenes con dichas características, y que se haga un seguimiento apropiado para la confirmación e intervención temprana”.
Los desafíos en el abordaje de esta enfermedad, para el Dr. Fagiolini, se basan en que “las personas con trastorno bipolar experimentan episodios relativamente largos y frecuentes de depresión y manía, pero es poco probable que experimenten «episodios puros». En la mayoría de los casos, un paciente deprimido con trastorno bipolar experimenta al menos 1, 2 o 3 síntomas maníacos concomitantes, y viceversa. Sin embargo, nuestros algoritmos de tratamiento no contemplan suficientemente el hecho de que la mayoría de los episodios agudos de trastorno bipolar son mixtos, aunque por debajo del umbral del DSM5 (al menos 3 síntomas concomitantes de la polaridad opuesta) para un especificador de características mixtas”.
