Home MujerGinecología Vaginitis alérgica: causas y pautas para controlar los síntomas

Vaginitis alérgica: causas y pautas para controlar los síntomas

por María José Merino

La inflamación de la vagina o vulvovaginitis es un trastorno común que puede acarrear síntomas muy molestos como secreción, picazón y dolor. A menudo es el resultado de desequilibrios en la flora vaginal o de infecciones, otras, aparece asociada a los cambios hormonales y a la disminución de los niveles de estrógenos propios de la menopausia. Pero, aunque menos conocido, la inflamación vulvar también puede tener un origen alérgico.

Este tipo de vaginitis puede producirse por los tejidos utilizados en la ropa interior, por el látex de los preservativos, debido al uso de compresas y salvaslips, o a determinados detergentes para lavar las prendas que están en contacto con el cuerpo. El color negro, favorito de muchas mujeres para su lencería, podría ser un factor desencadenante, según aseguran los expertos, ya que la utilización de productos químicos es mayor en la ropa de tonos oscuros que en las prendas blancas o de colores claros. Así, los tintes utilizados para teñir la ropa interior oscura podrían irritar la vulva y provocar alergias o picazón. Este riesgo aumenta si las prendas son sintéticas (licra, poliéster o seda artificial), ya que son poco transpirables y pueden promover la proliferación de hongos, infecciones, erupciones o inflamación.

La vaginitis alérgica o irritativa también puede aparecer por la utilización de aerosoles, jabones y detergentes perfumados, así como por productos espermicidas. Los objetos extraños, como el papel higiénico o los tampones que se quedan mucho tiempo dentro de la vagina, también pueden causar una reacción alérgica o irritar los tejidos de la vulva y la vagina.

Estos son los síntomas

  • Secreción vaginal anormal
  • Picazón o irritación de la zona
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Ardor al orinar
  • Sangrado leve

Qué hacer

El tratamiento más eficaz empieza por identificar el alérgeno y evitar su uso, porque la zona íntima es especialmente sensible, ya que “la vagina es una mucosa que no está protegida por piel (salvo la parte externa) y las mucosas están mucho más expuestas y son más vulnerables a las infecciones”, afirma Belén Gómez, ginecóloga del Hospital Infanta Leonor y colaboradora de Chilly. Lo ideal es utilizar ropa interior blanca y de algodón, y emplear siempre un gel específico para la zona íntima con un pH indicado para dicha área y para las características de la piel de cada mujer. 

No debemos usar desodorantes ni geles de ducha normales, porque según la experta“pueden agredir el ecosistema vaginal”. En cambio, un gel de higiene íntima tiene un pH más ácido, agentes limpiadores más suaves y además está testado bajo control ginecológico. Asimismo, se deben evitar los lavados vaginales ya que perturban a los microorganismos beneficiosos que viven en la vagina y pueden aumentar el riesgo de infección vaginal: la vagina no requiere más limpieza que ducharse habitualmente.

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