Tienes dientes sensibles: ¿el frío te causa molestias?

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Pasta de dientes

Tomar un helado, y no digamos una granizada de limón, puede desencadenar un dolor fino y agudo semejante al de un calambre en quienes tienen los dientes sensibles

Como huesos que son, los dientes constituyen estructuras vivas cuyo esmalte se encuentra en proceso de remodelación constante, desmineralizándose y remineralizándose. Mientras que estos dos procesos se mantienen en equilibrio no hay problema, pero cuando la desmineralización toma la delantera, comienza un proceso de desgaste que pone al descubierto la zona del diente en la que se produce la estimulación del nervio. Esta zona es la dentina, que no es otra cosa que la capa del diente cubierta por esmalte en la corona y por cemento en la raíz. Los túbulos microscópicos que se encuentran en la dentina (túmulos dentinarios) se exponen y permiten que el calor, el frío o los alimentos ácidos estimulen a los nervios dentro del diente, lo cual provoca dolor y ese latigazo tan característico. Curiosamente, en el caso de las caries, éstas se producen también por una descompensación entre los procesos de mineralización y desmineralización a favor de este último, exponiéndose el diente al ataque de las bacterias de la placa y favoreciendo la aparición de caries.

Sensibles a qué

Los estímulos que pueden producir hipersensibilidad dental son:

  1. Mecánicos: producidos por el contacto de un objeto directamente sobre el diente, como el cepillo dental. De hecho, hay quienes llegan a descuidar su higiene dental por el dolor que le produce el roce del cepillo.
  2. Químicos: producidos por alimentos o bebidas ácidas o dulces. El vinagre, los zumos de frutas ácidas o el vino son bebidas muy ácidas que pueden causar pérdida del esmalte.
  3. Térmicos: producidos por alimentos y bebidas calientes o frías. El aire que se cuela en la boca al respirar puede constituir un estímulo térmico.

Qué es el esmalte

El esmalte dental, constituido en un 96 % por calcio y fosfatos, es el tejido más duro y mineralizado del organismo, lo que aparentemente, lo hace indestructible. Sin embargo, la hipersensibilidad dental y sobre todo las caries, demuestran que esto no es así. La explicación está en que el esmalte no es materia inerte: en contacto con los fluidos de la cavidad bucal, recibe intercambios iónicos permanentes que a menudo van en detrimento suyo.

Caries: una causa compartida

Unas horas después del cepillado de dientes aparece un depósito espeso y adherido a su superficie: la placa dental, constituida principalmente de bacterias. Cuando el azúcar entra en contacto con estas bacterias forma ácidos que disuelven los cristales del esmalte: es la desmineralización. La saliva elimina los azúcares y juega un rol muy importante frente a los ácidos, mientras que los iones de calcio y los fosfatos acuden en socorro del esmalte: es la remineralización. Si la desmineralización puede con la remineralización, desprotegiendo el esmalte, el riesgo de caries está servido. Si este proceso se produce en la zona de la dentina, da lugar a la hipersensibilidad dental.

Refuérzalo

La clave para combatir los dientes sensibles, como en el caso de las caries, está en reforzar el esmalte. Si padeces este problema, utiliza siempre una pasta dental especialmente indicada para dientes sensibles y encías sangrantes, pero de acción abrasiva suave y de pH levemente alcalino, para que no abrasione el esmalte ni la dentina expuesta. Los minerales incluidos en su composición suelen ser nitrato de potasio, que modifica la actividad de las terminaciones nerviosas, alterando la excitabilidad de los nervios sensoriales para contribuir a detener el dolor. También se incluyen cloruro de sodio, carbonato de calcio, bicarbonato de sodio, carbonato de magnesio, sulfato de sodio y sulfato de potasio, todos ellos destinados a reforzar el esmalte dental.

Qué lo propicia

  • Un trauma, la retracción de las encías, abrasión, erosión o el consumo de dietas ácidas pueden provocar hipersensibilidad dental. La restauración reciente de una pieza dental puede hacer que en los primeros días los dientes muestren especial sensibilidad.
  • La hipersensibilidad dental es un cuadro normalmente asociado a inflamaciones gingivales y periodontales.
  • El desgaste del esmalte y la exposición de la dentina que se produce con la edad propician también la hipersensibilidad dental.

¿Tiene solución?

La hipersensibilidad dental se puede combatir eliminando los alimentos y bebidas ácidas de la dieta (que causan la pérdida progresiva de la estructura dental), controlando la formación de placa bacteriana y aprendiendo correctamente la técnica de cepillado, con el fin de romper los hábitos del cepillado abrasivo. El cepillado debe hacerse después de cada comida. La pasta dental, además de proteger el esmalte y las encías, debe poseer una acción anticaries e inhibir la formación de placa bacteriana. En cualquier caso, para combatir los casos de desensibilización de la dentina hipersensible, el odontólogo posee métodos terapéuticos que van desde los barnices cavitarios, corticoesteroides, fluoruros, sellantes o componentes a base de calcio, entre otros.

Si sólo te cepillas los dientes una vez al día, hazlo preferentemente por la noche, ya que la saliva y su efecto protector disminuyen con el reposo.