OPERACIÓN PRIMAVERA Ni un pelo de más

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Inevitable e imprescindible: el gesto cosmético de la depilación, hasta hace no mucho patrimonio exclusivo del mundo femenino cuenta cada vez con más adeptos entre los hombres. A esta “universalización” ha contribuido sin duda la amplia variedad de opciones que permiten una depilación temporal o definitiva.

Todo el año: así es como se utiliza actualmente la depilación. Y es que lucir una piel libre de cualquier tipo de vello “innecesario” ha dejado de ser un gesto asociado al verano para pasar a formar parte de los hábitos de higiene cotidianos. Y es que a la hora de despedirse del vello corporal, las posibilidades son múltiples y hay productos y técnicas para todos los gustos y necesidades. La elección de uno u otro método es algo personal y cada persona (y cada tipo de vello) requiere una estrategia distinta: por ejemplo, el vello de las piernas crece una media de 6,3 milímetros al mes, mientras que el de las axilas lo hace hasta dos veces más rápido. La longitud alcanzada depende de muchos factores que incluyen la genética, el clima, la edad, la alimentación, las hormonas y, sobre todo, la zona del cuerpo.

Muy importante: preparar la piel
Aunque la mayoría de los métodos depilatorios son “amables” con la epidermis, el hecho de remover el vello corporal no deja de ser una agresión para la piel, de ahí la importancia de prepararla adecuadamente antes de hacer la depilación, un gesto que la mayoría de la gente tiende a olvidar:

  • Para que el resultado final esté más logrado y la piel acuse menos la agresión de algunos métodos y sustancias, lo mejor es exfoliarla dos o tres días antes. Se recomienda hacerlo con un producto cosmético (crema, gel o jabón exfoliante) o pasando un guate de crin.
  • El mejor momento para depilarse es después de una ducha caliente, ya que de esta forma se abren los poros y los tirones se sienten menos.
  • Es importante no aplicarse aceite de baño ni hidratante al salir de la ducha, sobre todo si el método empleado es la cera, ya que sus fórmulas dejan una película grasa que impide que el producto se adhiera.
  • Se debe elegir el momento adecuado tanto del día (la cera, por ejemplo, no es aconsejable para unas prisas, ya que requiere un tiempo de aplicación) y del mes (hay que evitar depilarse durante la menstruación y los días inmediatamente anteriores ya que, debido al juego hormonal, el umbral de dolor es más bajo).
  • Aunque en la actualidad prácticamente todos los métodos resultan indoloros, algunos expertos aconsejan tomar un antiinflamatorio (tipo aspirina) aproximadamente una hora antes de la depilación. Es efectivo tanto para mitigar las molestias como para reducir la inflamación posterior.

Depilación a medida: todos los métodos
Cremas depilatorias: se trata de un método sencillo, rápido (actúa en unos 5 minutos) e indoloro. Todas las cremas depilatorias contienen en su formulación un ingrediente activo, las sales de ácido glicólico, que, una vez aplicado sobre la piel, tiene la propiedad de, en pocos minutos, transformar la queratina del vello en una masa blanda que se puede eliminar fácilmente mediante una espátula o un algodón. Las formulaciones más novedosas se presentan en forma de geles y espumas e incorporan ingredientes calmantes como agua termal o aceite de almendra. Su versión más práctica son las cremas específicamente formuladas para ser utilizadas en la ducha, que incluyen ingredientes resistentes al agua y aceites que aseguran que la crema se disuelve lentamente cuando entra en contacto con el agua. Se aplica de forma uniforme con la parte coloreada de una esponja que tiene incorporada; esperar un minuto y meterse en la ducha. Pasados dos minutos, se elimina utilizando la parte blanca de la esponja

  • Lo que hay que saber: el vello vuelve a salir al cabo de 5-10 días. Según el tipo de piel, pueden producir irritaciones en zonas como ingles y axilas, a pesar de las sustancias nutritivas e hidratantes con las que están elaboradas.

Cuchilla: corta el vello a nivel de piel, sin eliminarlo de raíz. Actualmente existe un amplio repertorio de maquinillas especialmente adaptadas a la anatomía femenina, ya que incluyen un cabezal ovalado que se adapta a todas las zonas. Muchas de ellas incorporan además una banda lubrificante con ingredientes acondicionadores. Lo mejor es utilizarla conjuntamente con los geles y espumas que se aplican antes sobre la piel a fin de que la cuchilla se deslice mejor, y, también, para minimizar el riesgo de corte o de agresión cutánea excesiva. El mejor momento para utilizar la cuchilla es durante la ducha porque con la piel húmeda resulta más cómodo. Además, si se aplica sobre la piel seca, aumenta el riesgo de que aparezcan granitos que pueden infectarse.

  • Lo que hay que saber: no es cierta la creencia de que si se emplea la cuchilla habitualmente el pelo salga más fuerte o en mayor cantidad; lo que ocurre es que la cuchilla lo corta por su parte más ancha, de ahí que, al pasar la manos sobre la piel, el tacto sea similar al de un vello duro, “que pincha”.

Cera tibia: está envasada en el mismo recipiente de utilización, por lo que resulta muy cómoda. Además, las versiones más actuales incorporan un termostato que mantiene la temperatura de la cera constante. Arranca el vello de raíz y evita la aparición de capilares rotos, por lo que es una buena opción para aquellas personas con problemas leves de circulación sanguínea. Se puede encontrar en formulaciones tan cómodas como el roll on, que se calientan en el microondas o poniéndola en contacto con agua caliente. Al ser de un solo uso, resulta muy higiénica.

  • Lo que hay que saber: en todas sus modalidades, la cera se debe aplicar de manera uniforme en el sentido del crecimiento del vello, eliminándolo de raíz mediante un “tirón” en sentido contrario.

Cera fría: se aplica y se retira con la misma tira de papel en la que viene impregnada. También se presenta en forma de roll on o rodillo especial que facilita la aplicación y posterior arrancado. Muchas de ellas incorporan unas prácticas toallitas post-depilación a base de caléndula que calman la piel y evitan la aparición de rojeces.
Es un método especialmente indicado para las embarazadas y para las personas que presentan problemas de circulación. Actualmente hay en el mercado bandas adaptadas al vello corto, a las pieles sensibles, etc. También es una excelente opción para el vello facial.

  • Lo que hay que saber: es importante calentar las tiras muy bien frotándolas entre las palmas de las manos. De esta manera, la cera se adhiere mejor a la piel.

Cera caliente: Se compone básicamente de resinas y aceites vegetales o minerales. Su presentación habitual es en forma de pastillas que se derriten y se aplican con la ayuda de una espátula, poniendo encima una tela y tirando en el sentido contrario al que se ha aplicado. Sus resultados son muy duraderos y con el tiempo, si se aplica habitualmente, va debilitando la fuerza del vello. Este método se ha modernizado en los últimos tiempos, y los calentadores de cera han sido sustituidos por recipientes que se calientan en el microondas y que incluyen un indicador de temperatura. Se puede utilizar sobre cualquier parte del cuerpo, siempre que el estado de la piel lo permita. Es la opción más indicada para depilar eficazmente el pelo muy fuerte, corto o normal, en las piernas, las axilas, las ingles o en cualquier otra parte del cuerpo.

  • Lo que hay que saber: está contraindicada en los casos de mala circulación sanguínea. No permite aplicarse más de dos veces en la misma zona, pues puede quemar y levantar la piel.

Depiladoras eléctricas: Son aparatos de tamaño similar a las maquinillas eléctricas dotados de un sistema de enganche que arranca el vello de raíz. Las más novedosas presentan varias velocidades y están diseñadas para que la extracción sea lo menos dolorosa posible y algunas incluyen dispositivos especiales para las zonas sensibles.
Los resultados son óptimos y, al no dilatar el poro, resulta un método muy higiénico. Puede utilizarse con el vello muy corto. Nunca hay que humedecer la piel previamente ni prepararla con ningún tipo de cosmético o espuma. Lo mejor es usarlas en las piernas, y hacerlo sólo en ingles y axilas en aquellas máquinas que tengan dispositivos especialmente diseñados para estas zonas.

  • Lo que hay que saber: cuando se trata de maquinillas eléctricas, lo mejor es realizar la depilación por la noche, antes de acostarse, ya que con este método la piel queda enrojecida, especialmente en los puntitos de cada folículo piloso, ya que ha sufrido la extracción del vello desde la raíz.

Depilación casera con IPL: Suponen la última aportación al mundo de la depilación. Se trata de aparatos de uso casero que emiten Luz Pulsada Intensa (IPL). Es importante saber que, aunque el efecto sobre la piel es similar, no se trata de un “láser de uso doméstico”. Se aplican mediante “disparos” de destellos de luz en la zona a depilar y deben utilizarse en intervalos de dos semanas. Hay que tener en cuenta que este sistema, si bien debilita de forma notable el vello, no aseguran su eliminación definitiva.

  • Lo que hay que saber: los expertos recomiendan adquirir siempre productos que permitan elegir la potencia en función de cada tipo de piel para sacar todo el partido a esta forma de depilación.

Láser: la opción al alza
Definitivo y para siempre: este es el efecto que produce la depilación láser, de ahí que cada vez más personas opten por este método. Sin embargo, hay una serie de cuestiones que se deben tener en cuenta antes de decidirse por el láser. doctora gutierrezTal y como explica la doctora María Teresa Gutiérrez Salmerón, miembro de la AEDV y dermatóloga del Hospital Clínico de Granada, “la experiencia nos lleva a afirmar que se trata de un método que impide que el vello vuelva a salir siempre, eso sí, que se emplee el láser adecuado, es decir, con suficiente energía para la destrucción de los folículos pilosos. Además, hay que tener en cuenta una serie de elementos como el tipo de vello (el ideal para este tipo de depilación es el negro en piel blanca; en los castaños la efectividad es menor y en los canosos o totalmente rubios disminuye la eficacia) o el factor hormonal (habitualmente, el pelo en las zonas más influidas por las hormonas, como el rostro, necesita más sesiones y tiene menos garantías de desaparecer)”.

El método consiste en la emisión por parte del láser empleado de un haz de luz con una longitud de onda específica que actúa directamente en la raíz del vello (sin afectar a la piel) de forma que el folículo piloso queda dañado y no vuelve a producir vello. Es importante saber que el láser sólo actúa sobre el vello en fase de crecimiento, de ahí la necesidad de realizar varias sesiones, ya que en todas las áreas existen vellos que se encuentran en distintas fases. “Aunque en cada sesión se depilan todos los vellos, sólo se destruyen aquellos que están fase anagen, pero aunque en esta fase de crecimiento hay un 85% de vellos, la destrucción sólo se realiza en su estadio más precoz, en el que se encuentran aproximadamente el 20% de los vellos”, explica la doctora Gutiérrez Salmerón. Como media, se necesitan entre 6 y 10 sesiones para conseguir la eliminación total del vello. Después, y dependiendo de cada caso, puede ser necesario acudir a dosis de “recuerdo”.

En cuanto al tipo de láser a elegir, no existe un método único, sino que hay muchos aparatos que realizan este tipo de depilación: Diodo, Alejandrita, Soprano, IPL… Cada uno está indicado para un determinado tipo de piel, de vello y, también, de la zona a depilar, de ahí que no se pueda hablar de un precio estándar por sesión. El coste oscila entre los 50 y los 300 euros según el tipo de láser empleado y las peculiaridades de cada paciente.

A tener en cuenta
Respecto a si existe un protocolo antes de someterse a depilación láser, la doctora Adriana Ribé, directora de Ribé Clinic, de Barcelona, explica que “es necesario que no se haya depilado la zona con cera o pinzas (sí se pude depilar con cuchilla) unos 10-15 días antes, ya que de esta forma se propicia que exista el tallo del pelo, que será el responsable de conducir la energía del láser desde la piel a la matriz del pelo, que es lo que queremos destruir”. La experta recuerda también que este tipo de depilación se puede realizar durante todo el año. “La única contraindicación es la piel bronceada (de ahí que este sea el momento del año para empezar el tratamiento, unos meses antes de la época estival). Si es verano y se toma el sol con precaución o se depilan zonas cubiertas como las axilas, no hay ningún problema. De todas formas, como los intervalos de las sesiones son 2-3 meses, se puede hacer una sesión antes del verano y otra después, cuando el bronceado haya desaparecido”.

SOS pieles sensibles
Las nuevas formulaciones depilatorias han venido en ayuda de las pieles más sensibles, para las que la eliminación del vello podían convertirse en una auténtica tortura. El método más recomendable en estos casos es la cera, y la marca Veet ha sido una de las pioneras en este sentido al incorporar a sus formulaciones ingredientes naturales como el aceite de almendras o la cera natural de abejas que tienen propiedades emolientes y permiten una depilación sin irritaciones. Tal y como explica la farmacéutica Leticia B. Carrera, directora fca. carrerade los centros Felicidad Carrera, de Madrid, este tipo de pieles requieren unos cuidados muy especiales en el momento de la depilación:
1. “Antes de la depilación, es importante que la piel esté perfectamente limpia, sin restos de cremas y aceites, y detectar aquellas zonas con rozaduras y heridas, que se deben evitar durante el proceso. Hay que tener en cuenta especialmente la longitud del vello y que éste sea de un centímetro como máximo. Si es más largo, mejor recortar un poquito antes de empezar a depilar”.
2. “Durante la depilación es muy importante controlar la temperatura de la cera. Lo mejor es hacer una prueba con la cera en la cara interna del antebrazo, que es una zona muy reactiva, para comprobar al tolerancia al producto y retirarlo con abundante agua ante cualquier molestia”. Los productos que incorporan un termostato que mantiene la temperatura de la cera constante son muy recomendables en este sentido.
3. “En cuanto a los cuidados post-depilación, es muy importante evitar el sol en la zona depilada durante dos días, así como las exfoliaciones. Es recomendable retomar los tratamientos de hidratación de la piel y con mayor frecuencia (dos veces al día)”.

Bellos sin vello
Según datos de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética, el 66% de los hombres españoles confiesa que elimina habitualmente su vello corporal, siendo las zonas masculinas más depiladas el vello púbico, el pecho, la espalda y las axilas. Sin embargo, tal y como explica la doctora Adriana Ribé, las depilaciones en hombres y mujeres son distintas, básicamente por las diferencias en las características del pelo. “En el hombre, el vello suele ser más grueso, hay mayor densidad de folículos por centímetro cuadrado y tiene un estímulo hormonal constante a lo largo de su vida. Por ello, es necesario recomendar un tratamiento que se adapte al tipo de vello masculino, como el láser Alejandrita de pulso variable, unas 6-10 sesiones (una cada 2/3 meses)”. Así mismo, cada vez hay más productos depilatorios específicamente destinados al uso masculino. Sin duda, una tendencia al alza.
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